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CÍRCULO DE POESÍA

 

Muestra de poesía joven de Finlandia

26 May 2010

 Pintura- Léopold Survage Las traductoras Johanna Suhonen (Helsinki, 1979) y Roxana Crisólogo (Lima, 1966) nos presentan un muy interesante panorama de la poesía joven de Finlandia, tan lejana a la tradición hispanoamericana. Nos ofrecen a continuación poemas de autores nacidos entre 1971 y 1982.

 

 

Ville Hytönen (Porvoo, 1982) poeta y director de la casa editorial Savukeidas. Publicó los poemarios Kuolema Euroopassa (2006) y Idän musta joutsen (2009) entre otros.

 

 

los icebergs han llegado a nuestras orillas

 

me desnudo los brazos

y los envuelvo alrededor tuyo

mi cara, mis costillas

para hacerlas una extensión de tu cuerpo

 

un cisne negro nos adelanta despacito, una herida de presión

sobre la piel blanca, fragmentada,

debajo de ella un circuito o una vena

vibrante ocluida

 

es noche y muerte para mí

hace poco información de segunda mano, mañana

caerás como un satélite, como un gorrión

blanco en la mañana de Navidad

 

 

 

 

Kati Neuvonen (Helsinki, 1975) poeta y trabajadora social especializada en niños. Publicó Naku (PoEsia 2009).

 

En una ciudad había una mujer tan feliz que se la expuso en un museo, ahí ella sonreía. Irradiaba una felicidad tal que la gente parada en la puerta tuvo que usar anteojos de sol, no se permitió la entrada a los niños. Cada hora recitó un aforismo sobre el amor, la gente llegó y escribió en sus pequeños cuadernos cuadriculados, también suspiraron felices. Ellos no vieron cómo el celador por las noches llevaba a la mujer al cuarto de atrás, le abría una tapa en la espalda, le recargaba las pilas, cambiaba su falda, le lavaba el cabello sedoso. La boca de la mujer, más profunda que ninguno de los lagos del país de canciones tristes, se abría y cerraba, tragaba todo y sonreía.

 

***

 

Una vez tuve un novio tan grande que cuando hacíamos el amor él tenía que echarse en una cancha de fútbol, yo tomaba la cuerda y el piolet y lo montaba. Después lo rociaba con el aspersor, vertía sobre su cuerpo jabón con un balde, así él se bañaba. Su corazón era tan grande que ahí cabían todas las mujeres de la ciudad, las arterias y las venas necesitaban dirección de tráfico. Hoy en día uso su impermeable como lona en un sitio de obras, me toma media hora abotonarlo.

 

***

 

Una mujer mayor ama tal y como solamente aman las mujeres mayores, mirada redonda en los ojos dispuestos, la punta del túnel en el campo visual, luz. La puerta está abierta, el regazo arrugado como papel de seda refinado. Ella tiene los labios pintados y un resfrío. Ella suelta las amarras y recibe las olas, ahí empieza el patrón conocido, rodamos y rodamos huyendo de la corriente. En la orilla la repliego en forma de cisne, rojo como un útero y un grito en la clínica de maternidad.

 

 

 

Johanna Venho (1971) poeta y escritora de literatura para niños. Fue editora jefe de la revista de poesía Tuli&Savu. Venho ganó el premio de la crítica para el mejor debut literario del 2000 y el premio Katri Vala por su última colección de poemas en el 2006.

 

(canción de hilado)

 

1.

 

 

Hilo una hebra larga,

desciendo por ella a las aguas,

a la pupila, ojo de la fuente,

sé que estás aquí.

A través de las letras de lápida,

a través de toda la razón me zambullo

un tizón ardiente en el bolsillo

más medias de niña y monedas,

divisa equivocada en este reino,

sé que estás aquí.

Hubieron largos años, hambrientos,      

un bote de remos vacío se golpeaba contra el muelle,

tú cerrabas puertas, te asustabas del viento,

repetías palabras embotadas,

horarios, cantidades,

se desramó el árbol de sueños.

 

            Caen copos de nieve,

            tengo diez años

            atrapo con la lengua,

            chica con cola de caballo bajo el cielo estrellado

            regresa a casa de la escuela de espaldas.

 

Tejo un pañuelo largo,

desciendo por él a la noche,

galopo en un corcel negro hasta la vía,

sé que estás aquí,

una canción detrás de la oreja, por debajo de la lengua,

canción que solamente tú tienes:

vestido de hada, flor de sufrimiento,

manos olientes a humo del fogón,

 

deja que la canción, deja que la canción guíe

desde la calle regla hasta el sendero,

desde la cancha de asfalto hasta el campo del diablo,

desde la espuma del rápido mayor hasta el desagüe,

 

            cae nieve clemente,

            nieve de algodón tierna,

            sigamos así,

            sé que estás

            donde antes

            despejado, fluyendo

como alguna vez antes

 

 

***

 

Esta es Luz, ella pasea por el archipiélago:

en la costa que es parecida al encaje,

bordes de panqueque cocidos.

Esta es Luz, una niña transparente, hecha de orillas de andrajos

emprende el viaje, una balsa soplada por el viento, una

lancha que confía en el viento.

Para nada está consciente. Sumergida en sus pensamientos

prueba el alga verde sobre las piedras de la orilla,

se lava los dientes con agua salada.  Luz vadea

con el agua hasta las rodillas y las cañas le tejen los muslos

en el inicio del muelle comienza la avena fea y grumosa,

hacia ella estira la mano, niña traslúcida y de ventanas,

más fácil de interpretar que un espejo o una letra,

va hacia adelante empujada por una fuerza mayor,

por un flujo de aguas subterráneas, la brisa del mar?

así no es como ella tropieza con el conocimiento,

sólo pensé zambullirme, qué es lo que nos va a pasar?

 

 

Katariina Vuorinen (Janakkala, 1976) poeta. Entre sus títulos publicados cuentan Edith suuteli minua unessa (2001) ja Kylmä rintama (2006). Sus textos han sido traducidos al italiano, ruso, inglés y alemán, y aparecen en diversas antologías. Vuorinen trabaja en la Universidad de Jyväskylä y es la presidenta de la asociación de escritores de Finlandia Central.

 

 

La princesa y el guisante

 

Eres, todo el tiempo, una niña tan talentosa,

humilde, mueles el jengibre para el pastel

dejas correr agua de lluvia sobre la frente dolorosa

escalas entre los cuchillos del viento

desciendes

el resto en los cuartos desmoronados

en las entrañas de las palomas, sobre eso escribes

un libro violeta

Se espera que te conviertas en

una caldera, una yegua

puertas que se abren y cierran de las casas

y cuando en tus manos calientas

los bocados solitarios del invierno

hay otra vez un poco de burlas en lugar del jerez

cariños jugados con dos barajas

correo repartido lleno de exigencia.

Despacito la espalda queda estampada

en los alambres eléctricos, las materias escolares

supuestamente copiadas y los mejores esquiadores

maneras como

botas de goma y papas en el vestíbulo,

el saludo pleno de la estufa

una vez más corta con sus tijeras estopas de tu cabeza talla sesenta

das capirotazos al plato que controlas con los dedos,

palmaditas al caballo férreo, tu único don.

 

 

 

 

Risto Oikarinen (Helsinki, 1978) estudiante de filosofía, poeta y músico. Recibió los premios de poesía Eino Leino (2003) y Kalevi Jäntti (2005) por su libro Puupuhaltaja. Interpreta sus poemas con el acompañamiento musical del saxofón.

 

 

Vamos a levantar el mástil y desplegar la sábana, tensar las cuerdas, armar la carpa, carpa festival, construir la tribuna y desvestirnos, poner en marcha al baterista, contratar un ilusionista y ordeñar al tigre, llenar la pistola del payaso con leche. Mañana, por la mañana vamos a limpiar, ventilar la sábana y bajar el trapecio, cambiar el aire y el director del circo, arrollar la serpiente, cerrar la jaula y matar al ilusionista. Vamos a lavarnos las manos, vestirnos, peinarnos y construir un altar en la carpa.

 

***

 

Hoy es primero de agosto, segundo día de lluvia del verano, mi cumpleaños. Treinta años. Pensé no festejar. Me siento en el alféizar de la ventana para meditar. La posición es difícil. Me vuelco sobre la espalda en el patio. Los nubarrones se arrastran. Un cuervo se posa en la rama del abedul del patio. Doblo las rodillas. Las estiro. Las doblo. Las estiro. Me arrastro en el césped mojado. En la rama los años, como un par de ojos rápidos, me observan, la larva de la mariposa nocturna, el acólito encerrándose en el capullo.

 

 

***

 

En la realidad yo estoy aquí. Sobre la vida monástica no sé nada. Yo tengo un estudio en Helsinki. Mi amante me llamó. La tormenta hizo que un árbol cayera encima de su coche. Al quedarme solo busco calor en los textos de los solitarios. En la televisión la madre pingüino nutre a la cría con vómitos. Guardo un icono en el armario de espejos del baño. La Madrededios Besante Llena de Gracia manchada de pasta de dientes. Los abejorros zumban en la ventana. No puedo tomar una decisión de fe. Al amor no se le elige.

 

 

 

Lassi Hyvärinen (Pyhäselkä, 1981) Hyvärinen estudió literatura, se hizo merecedor del premio J.H. Erkko en el 2007 por su poemario Riippuvat puutarhat.

 

 

está mojada la tierra es

            otoño prendo fuegos

       en forma de círculos un claro las sombras

              del bosque    y el círculo

             una carrera   solitario alrededor

            los linos           pegan llamaradas

              fantasmas      no debe el movimiento

               de músculos   ahuyentar el mal bosque

              cuyo sonido    es otoño

                salto                             salto

                  salto

 

                   sobre el claro se celebra una misa

                   las partes más altas cuelgan de las nubes

                   agua ha encontrado la corteza

                el escenario gira

                                    y da un salto

 

                              tap

                                     tap

                                tap

 

                        giraba a través

                       del cuerpo no coaccionado

                    hasta que llaman las plazas y las filas

                  gemido, posición, fricción de instintos

                 y el espíritu aturdido, el acordeón rechina

                  y silba, el fragor de los perros

en el parque estorba

                       el acto:

                   un sin vida tirado al agua

                     la partitura en la superficie

hace tilín

                       y el arco

                    como alfombra

  se hunde

           

 

***

 

hay que defender la humanidad

            hay que escribir un poema experimental

el poema tiene que ser relativo a los factores primos

              entre otros urknall: un sombrero de los inicios

la humanidad despierta de golpe lástima con sus

                             jugaditas

la lástima debe crecer en proporción de la identificación

                                               inmediata de los factores primos

 

                        las exigencias de la humanidad hay que escucharlas

el niño no llora sin razón

                     ursonat: la sonata preludio que cuenta

en forma de canción la verdad sobre los factores primos

                    la humanidad necesita factores primos

    la libra sin duda es un factor primo

                   la humanidad necesita varios miles

      urfaust: faust-originario

               es un factor primo

           todos. absolutamente.

              Dijo raija siekkinen en la radio póstumamente

que la literatura

            debe abarcar todo. Toda la vida.

       y qué tal este urfaust

            tiene los suficiente factores primos?

       el soldado tiene

          pocas extremidades

       carencia es un factor

             primo?

           

              en las noches al sentarme al pie del roble

en una mata de hierba amarilla

            convertida en asiento por el viento

  pienso en la humanidad

            el oleaje del mar besando mis dedos del pie

    ay humanidad

            humanidad pobre querida

         he tenido paciencia

            te he alimentado, te he cantado

        una canción de cuna

                         en lo alto del abeto bajo las ramas

            he matado un pavo para ti

                        masajeado tus hombros ardientes de dolor

            he comprado una orquídea para latir

                          el abetito duerme al anochecer

            algunos se comportan como si la libertad de expresión                                                                                                                   no fuera un factor primo

libertad de expresión no es un factor primo

             los factores primos se componen de átomos.

 

 

 

Concerto grosso I.

 

o

to

o o o

t o o o

o o o o o o

mañana crepitante

roble  terraplén

campesino   burro

vagabundos mensajero

contrabajo   fagotes

bandada de gallinas   tapas

puertas de la ciudad

se derrumban          bisagras

carros de campesinos     rápido

cabezas de col colinabos    rueda

cuerpos de cerdos   chancho corre

l a d r o n e s  escribano      lapiceros tirados

mendigos  obispo     jauría de perros  se lanza

bullicio de la plaza carros  r ue d a n  hacia la cuesta

carruajes hipomóviles metro   contra la pared contra la pared

puentes bahía     marea   olas  olas

bosques bosques   se queman se queman    hace viento   hace viento

bóvedas del convento encaladas en blanco, huída de la luz

                                               luz sin sol,   una alianza de piel y luz

                                                   se derrite la piel del cráneo y de la luz, dispersión

                                      sin margen sin sector, fragmentos del cráneo

                     los dedos blancos de Padre Bela  campanas blancas  tiran cuerdas  

                         ding dong ding dong ding dong ding dong ding dong ding

                                        sobre el muro de piedra caliza  sopla el Padre Blanco                                             

                          trombóóóooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

                                  y las ovejas contestan desde la orilla del Mar Muerto

                                       bääääääääääääääääääääääääääääääääääääää

                                               el monje avanza con dificultad en la nieve, música

de los bronces esparcida de los ramos                                                              

       tooooooooooooooooooooooooooo

                                            al valle  desarbolado    nube de nieve

                                                      ahora a las bóvedas     Padre Bela    tírame la cuerda

                    con el trampolín ves guitarra eléctrica perro sobre el muro

                                tintineo      repiqueteo de campanas   Blanco    baila

                            dingelidongelidingelidongelidingelidongelidingelidongelidingel

          h a c e  v i e n t o   d e  n u e v o    h a c e  v i e n t o  

                           dängg blues de convento   boum  rock eslavo eclesiástico titaaa

rock de piel rock cráneo luz cráneo costura misa de esquirla

             carnaval  papel picado  lluvia de cenizas  neblina de cerebro

fuego de luz   polvo de huesos   pizca de cal

de la costura  el cerebro  brilla

       grulla blanca

sube

                                            a

                                        las

                                                                     rom

                                                             pen   la c

                                                        o            p          a

                                                    l              e                  c            

                                           h              e             s                e             

                                  d                   e                    s                   b                     

                          o                        r                              d                           a                         

                 c                          h                 I                  n                       i                           

           t         C                t         N                      T          k            K           e

  S                                 H                                                          T                                    E

s    s                                             h       h                                                                                   t     t                                                       e      e                         

 

 

 

 

concerto grosso III. Pesah

 

la campana grave se toca solamente

                                 el Viernes Santo,

              en la noche cuando la nieve se hiela,

oscilando ella suena…

 

d         o         n         g

  d         o        n        g

       d       o        n      g

          d       o     n       g

 

hay una roca detrás del bosque, según creo

                                                   el coro de la iglesia de constantinopla

                   no, nosotros sólo tenemos tres solistas aquí

bien, tres monjes grandes en la roca

                                          detrás del bosque

             ramas de aliso hilos a través de los cuales brilla el sol

                                                toma la piña en tu boca

un gorrito pesado en la cabeza vuelas por la cuesta sobre esquís

                       la nieve sostiene peso nieve de soporte la nievecita

    azúcar de pilón de nieve de hielo resplandece como yema

 

                                                                           ach que la grulla puede decir lo mismo

                                                                 ach que la grulla puede ser una campana

                                                     ach que un arco seco puede ser un coro

                                        ach que al chico que vuela sobre la nieve lo levantan

                                                                                 al cielo los ángeles

 

    la máquina aplanapistas ha peinado un camino por el cual avanza la procesión de la cruz

                             incienso para carboneros en abril, para alisos

                                       para la basura de la nieve que nos da ganas de comer después

                                                      de haber vivido un tiempo en la ciudad, yo no

                                                             pertenezco a esa iglesia

 

   la Cristiandad oral, mi boca quiere todo

             dedo de bronce del santo

             cuando el resto de la estatua ya perdió su brillo

 

                                  igumeni nastupiste

                      qué punto, es un andén

                                               procesión de la cruz en el andén

                             los trenes pasan por toda velocidad olor de carbón

                                         alambre de púas crece alrededor

                    se saca la campana grave y se la deja caer al asfalto

                                 la lengua de igumen se parte en dos, una parte

                                                                 al este, la otra al oeste  P Ä M M M

 

                                                    la campana está kaputt, de la fábrica

                              se saca a rastras una placa de acero pesada y se la cuelga

                al final del callejón, suena grandilocuete bing bing bing

                                  los chicos intentan con una moneda abril, luz penetra en el cabello

                        y se corroe en el cuero cabelludo, otra vez el cráneo se hace azúcar

                                    el hombre es un heno veraniego quemado tembloroso

                                                                                                        en la nieve

 

                                  la nieve da un crujido y forma bultos

                            son monjes, salen de por debajo de la tierra

                         migajas de nieve en la barba, en la papada

                         colgante   un carbonero 

  una roca detrás del bosque

                           moscú detrás de la roca

                                   kiev constantinopla

                                              hristós voskrése

                                                               voistinu voskrése

                                                                                    el incensario está vacío

                                                                                                     igumeni tiene una mirada interrogadora:

                                                                                                                           Schnittke, Alfred

                                                                                                                                  Engels 1934-

                                                                                                                         Hamburg 1998

 

 

 

Janne Nummela (Helsinki, 1973) poeta y empleado público, estudió ingeniería. Escribió los poemarios Lyhyellä matkalla ohuesti jäätyneen meren yli (PoEsia 2006) y frigiditalvi (ntamo 2008).

 

 

La enfermera y la partera terminal

 

Es difícil decir cuál de los dolores es el más lacerante, el de llegar a la vida o el de dejarla. Es difícil decir cuál de las hermanas del dolor es más cálida al ofrecer su compasión, la partera o la enfermera terminal. El punto de partida del trabajo de la partera es el silencio y su fruto el llanto. El trabajo de la enfermera terminal es el mismo que el de la partera, pero las fases de trabajo se suceden en orden contrario. Día a día, la partera, está predestinada a ser la testigo del nacimiento de una nueva vida. Día a día, la enfermera terminal, está predestinada a presenciar la vida que se va, la ausencia de los mejores días, el agotamiento del cuerpo. Una vez tras otra es la vocación profesional de una, sus lágrimas de alegría, las de tristeza, de la otra. El día de paga las dos van juntas al centro, dicen que les encanta hacer shopping, las vuelven locas las rebajas.

 

 

***

 

Imagen de la retórica

 

Técnica es retórica

Edison fue retórico

Ciencia es retórica

Einstein fue científico

Su mujer fue retórica

Su primo portero

La construcción de edificios es retórica

Le Corbusier fue retórico

Un pariente suyo fue el Mesías prometido

Su gato desapareció una vez en el tiempo

Música es retórica

Schönberg fue retórico

Su amistad fue una vela sobre el Atlántico

Su hermano fue Helios, el sol

Su instrumento la batería

Revolución es retórica

Robespierre fue retórico

Su fama había alcanzado Alemania

Sus cabellos no fueron más que una nube de marcas de pincel

Su coche un aparato de tres ruedas

Análisis es retórica

Marx fue retórico

Su billetera estaba casi vacía

Su vecino desapareció, su mente

Su compañera de cuarto fue su hermana Bernike

Como compañero fue silencioso: los demonios

Ellos le habían cortado la lengua

Filosofía es retórica

Sócrates fue retórico

Su maestro fue Platón

Su maestro fue Galeno, simpatizante de las doctrinas

Su discípulo había postulado para el mismo cargo

Su maestro fue el sensei Tasuo Kobayashi

Su discípulo había dibujado una caricatura de Lutero

La poesía es imagen de la retórica

imagen que hasta con el zoom fue muy pequeña

imagen suave al atardecer

imagen hasta demasiado atractiva 

imagen que fue diarrea sangrienta y fiebre

imagen de una mujer boca abajo

 

 

 

 

Ville-Juhani Sutinen (Turku, 1980) poeta, traductor y crítico. Ha publicado varios libros de poesía y artículos de crítica y traducciones. Entre sus últimos poemarios figuran Merkkihenkilön kuolema (2007) y Neuhickyr (2007) escrito al alimón con el poeta Hannu Helin. 

 

 

Un hombre con cara de luna atravesó la calle nocturna

llevando un ratón y una armónica en el bolsillo.

Vestíbulos de las estaciones de servicio, signos amarillos cadavéricos, el pulso palpitante corazón del boliche. El espectro del petróleo reflejándose en los charcos bajo la luz de estrellas frías. Han visto mejillones?

pregunta él a todos los que se le van atravesando y las personas

sacuden la cabeza y cierran sus conchas. Es primavera.

Las hojas de los árboles repliegan sus sueños verdes. El tallo negro de la fotosíntesis

se dobla, se empuja el cochecito

hacia abajo por la escalera de Odessa. A los peces les da risa.

Un hombre pequeño toca el tambor, para que nosotros una vez entendamos

todos, cómo los animales inclementes del río tan a menudo

son iguales a las piedras y cómo los ratones de bolsillo al fin de cuentas

terminan bien.

 

 

***

 

marie

 

una mañana de verano con sabor al imán de hierro, miserablemente sonante, de los sueños hinchados de mirar las piedras de la calle que se secan entre los periódicos del día de mañana? bah! marie se baña en el mar y yo tengo celos de las olas. En los techos ardientes de los carros la finalidad empollada de color minutos de las personas. Aquí otra vez: el paraguas de su payaso y la flor en la faringe del megáfono, nuestros monólogos, la diosa en forma de cuervo de los vascos. por favor. escondida en el decorado de la acción la añoranza de cualquier cosa viva como un átomo, una serpiente al costado de la luna, una hoz flameante. códigos de la puerta del amor y sopa veraniega entristecida de estos días soleados de herrumbre, el aroma que se derrite del celuloide. metafóricamente hablando ando como si estuviera siempre en espera. filme de nitrato que cruje. cada viernes vengo para peinarte el cabello, aketegiko sorgiñe. marie nada hacia el mar y yo tardo en salir a tomar cerveza, escribo esto una carta cerrada sobre la mesa. como un hombre deshonesto salí del rincón de la cajita musical. la persona quien tiró la bomba de nagasaki ha muerto hoy, así es. huele a mañana industrial del campo de marte, el pájaro mecánico graznador de la radio de pared canta un aria. Solo los gatos callejeros existen, en el circo me pinto la cara y lo creado por mí lo deslava el mar. olor de pescado congelado, foto en blanco y negro sonriente del periódico: la guerra tenía que terminar, lo único que deseaba fue una paz desgarrada. giro la palanca de la cajita musical, miro fijamente a la carta que contiene una respuesta negativa. quizás. y es bien cierto que la vida no se resuelve desde sillones de ruedas, ni hablar de cuando llegue la nube de hongo todas las personas con cara pintada se mudarán a un pozo de mina. no, es como si así se estuviera preparando silenciosamente la partida a un momento vacío, melancolía sobre el megáfono chirriante un mapa estelar, después una botella de vino del convento. marie, rodilla, depresión & sentido del drama. no voy a hacer de esto algo más difícil.

 

 

 

*****

 

traductoras:

 

Johanna Suhonen (Helsinki, 1979), activista cultural, estudiante de ciencia política, fundadora de la editorial Karu Kustannus (Helsinki, Finlandia). http://karukustannus.wordpress.com/

 Roxana Crisólogo (Lima, 1966), poeta y activista cultural, fundadora de la editorial Karu Kustannus (Helsinki, Finlandia).

 http://www.roxanacrisologo.com

http://karukustannus.wordpress.com/

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