El poeta y traductor costarricense Gustavo Adolfo Chaves nos presenta una versión del poeta polaco Zbigniew Herbert (Lvov, 1924-1998). Durante la segunda guerra mundial participó en la Resistencia y durante esos años comenzó a escribir poesía. Milosz describió su poesía como “casual y susurrante”.

 

 

 

 

CINCO HOMBRES

 

 

1

 

Los sacan de mañana

al patio empredrado

y los ponen contra el muro

 

cinco hombres

dos de ellos muy jóvenes

los otros de mediana edad

 

nada más

puede decirse sobre ellos

 

 

 

 
2
cuando el pelotón

apunta sus armas

todo de repente aparece

en la luz estridente

de la obviedad

 

el muro amarillo

el frío azul

y en lugar del horizonte

el alambre negro sobre el muro

 

ese es el momento

en que se rebelan los cinco sentidos

con todo gusto escaparían

como ratas de un barco que se hunde

 

antes que la bala llegue a su destino

el ojo percibirá el vuelo de proyectil

y el oído registrará un susurro de hierro

 

la nariz se llenará de un humo cortante

un pétalo de sangre cepillará el paladar

el tacto se contraerá y luego se aflojará

 

ahora yacen sobre el suelo

cubiertos en sombra hasta los ojos

el pelotón se retira

sus ojales correas

y cascos de hierro

están más vivos

que aquellos que yacen junto al muro

 

 

 

 
3
Yo no acabo de enterarme de esto

lo sabía desde antes de ayer

 

entonces por qué he estado escribiendo

poemas sin importancia sobre las flores

 

de qué hablaron los cinco

la noche antes de ser ejecutados

 

de sueños proféticos

de un escape a un burdel

de repuestos para carro

de un viaje por mar

de cómo cuando uno de ellos tenía espadas

no debió haber abierto en el juego de naipes

de cómo el vodka es mejor

después del vino te da dolor de cabeza

de muchachas

de frutas

de la vida

 

así que uno puede usar en poesía

los nombres de pastores griegos

uno puede intentar capturar el color del cielo en la mañana

escribir del amor

y también

una vez más

con un fervor muerto

ofrecerle una rosa

a este traicionado mundo