Poesía inglesa: Jo Shapcott



Presentamos la serie Six Bee Poems de la poeta inglesa, Jo Shapcott (Londres, 1953). Poeta y ensayista, Jo Shapcott se graduó con honores del Trinity College, Dublin; del Dublin College of Music y de la Universidad de Harvard. Ha publicado libros de poesía como: A Journey to the Inner Eye: A Guide for All (1996), Motherland (1996), Tender Taxes (2002) y, Of Mutability (2010). Ha merecido diversos premios entre los que detacan el Commonwealth Poetry Prize, el Costa Book Award  y, The Queen’s Gold Medal for Poetry. La versión es de Violeta Orozco (1989).

 

 

 

 

 

 

 

 

Six Bee Poems

 

 

 

 

 

Les cuento a las abejas[1]

 

 

Partió para siempre al principio del día con tan solo

un libro que sostenía apretado en la mano izquierda:

La Enciclopedia de Todo lo Relacionado

con el Cuidado de la Abeja Mielera; Abejas, Colmenas,

Miel, Implementos Varios, Plantas Melíferas, etc.

Y le reproché cada minucia,

cada cedazo de miel, cada inflorescencia de pepino

cada ala de abeja y cada año que voló y cada tiro de gracia.

Cuando el sol se levantaba, salí silbando

para llamarlas mientras caminaba hacia el panal.

Apreté mi mejilla contra la madera, abrí

mis sinapsis al murmullo de las abejas,

pude oler el murmullo de las abejas.

“Se acabó mielecitas” les susurré,

“ahora ustedes son mías.”

 

I Tell The Bees

 

He left for good in the early hours with just
one book, held tight in his left hand:
The Cyclopedia of Everything Pertaining
to the Care Of the Honey-Bee; Bees, Hives,
Honey, Implements, Honey-Plants, Etc.
And I begrudged him every single et cetera,
every honey-strainer and cucumber blossom,
every bee-wing and flown year and dead eye.
I went outside when the sun rose, whistling
to call out them as I walked towards the hive.
I pressed my cheek against the wood, opened
my synapses to bee hum, I could smell bee hum.
‘It’s over, honies,’ I whispered, ‘and now you’re mine.’

 

 

La colmena

 

La colonia de abejas creció en mi cuerpo todo ese verano.

Entre mis huesos se llenaron los huecos

de miel y mi pecho

vibró y cantó en voz baja. Supe

que la progenie estaba sana

porque las feromonas cantaban a través del panal

y la reina ponía hasta

dos mil huevos en un día.

Yo olía a pan de abeja y jalea real,

mis uñas relucían colmadas de propóleo.

Pasé mis días liberando abejas de mi cabellera,

plantando trébol y salvia blanca,

carda y árnica y cineraria.

Yo era mi propio reino.

 

 

The Hive

The colony grew in my body all that summer.
The gaps between my bones filled
with honeycomb and my chest
vibrated and hummed. I knew
the brood was healthy, because
the pheromones sang through the hive
and the queen laid a good
two thousand eggs a day.
I smelled of bee bread and royal jelly,
my nails shone with propolis.
I spent my days freeing bees from my hair,
and planting clover and bee sage and
woundwort and teasel and borage.
I was a queendom unto myself.

 

El umbral

 

Todo el día estuve esperando a las lágrimas, ansiando su salida,

pero no hubo lágrimas. Toqué mis pestañas

y el agua de mis ojos no era agua sino ala y pelaje,

estaba llorando abejas. Abejas en mi rostro,

en mi cabello. Había abejas transitando

por mis oídos, obreras aterrizando en mi lengua

bailando su danza de abejas mientras sus hermanas

se enjambraban alrededor para aprenderla. Penetré

también su lenguaje, aquellos zigzags y ciclos y trayectos ,

todo el maldito catálogo de contoneos.

Hay tantos tonos en la geografía del néctar,

en la astronomía del polen. Tienen que creerme,

aunque mi boca lo empolvaba todo de amarillo

con su polen, yo profería abejas, respiraba abejas.

 

The Threshold

 

I waited all day for tears and wanted them, but
there weren’t tears. I touched my lashes and
the eyewater was not water but wing and fur
and I was weeping bees. Bees on my face,
in my hair. Bees walking in and out of my
ears. Workers landed on my tongue
and danced their bee dance as their sisters
crowded round for the knowledge. I learned
the language too, those zig-zags, runs and circles,
the whole damned waggle dance catalogue.
So nuanced it is, the geography of nectar,
the astronomy of pollen. Believe me,
through my mouth dusted yellow
with their pollen, I spoke bees, I breathed bees.

 

 

Paseando con las abejas

 

Caminé hasta la ciudad con la colmena dentro de mí.

Las abejas resonaban en mis costillas: para entonces

mi boca era de cera, mi boca era de miel.

Los peatones con sus maletines y computadoras portátiles

se me quedaban viendo mientras las abejas salían de mis ojos y orejas.

Cuando entré al banco el zumbido

creció en mi pecho y supe que las abejas

querían decir negocios, hacer negocio. Las obreras volaron

adentro del pasillo frío, descansaron en los mostradores de mármol,

menearon sus antenas sobre el papel y el cuero.

“Guíanos, señor” murmuré. Después sentí

cómo la abeja reina se estremecía cerca de mi corazón

y todos mirábamos con dos ojos y con cinco,

todos mirábamos cómo el dinero se fundía como cera.

 

 

Going About With The Bees

 

I walked to the city carrying the hive inside me.
The bees resonated my ribs: by now
my mouth was wax, my mouth was honey.
Passers-by with briefcases and laptops
stared as bees flew out of my eyes and ears.
As I stepped into the bank the hum
increased in my chest and I could tell the bees
meant business. The workers flew out
into the cool hall, rested on marble counters,
waved their antennae over paper and leather.
‘Lord direct us.’ I murmured, then felt
the queen turn somewhere near my heart,
and we all watched, two eyes and five eyes,
we all watched the money dissolve like wax.

 

 

CCD

(Dispositivo de carga acoplada)

 

Mi cuerpo se derrumbó cuando se fueron las abejas,

se convirtió en una oquedad

de huesos y piel estirada.

Apenas caí en cuenta

de la convulsión del tiempo alado

las feromonas desacopladas

y la progenie sellada por la cera.

Al panal

lo dejaron atrás disuelto

en sangre y agua.

Ahora huelo a sudor y aliento

y creo que las células de mi cuerpo

se han vuelto hexagonales

aunque las abejas se hayan ido ya desde hace tiempo.

 

 

 

 

CCD[2]

 

My body broke when the bees left,
became a thing of bones
and spaces and stretched skin.
I’d barely noticed
the time of wing twitch
and pheromone mismatch
and brood sealed in with wax.
The honeycomb they
left behind dissolved
into blood and water.
Now I smell of sweat and breath
and I think my body cells
may have turned hexagonal,
though the bees are long gone.

 

 

La picadura

 

Cuando la abeja reina furiosa dirija

al enjambre hacia dentro del cuarto, no le azotes la puerta

no lo dejes arrastrarse sobre las paredes, los muebles

y los libros, como si fuera un decorado de pelusa en movimiento. No huyas

a la ciudad, solo, a trabajar, hacia el viaje subterráneo.

El piquete ya no es apis mellifera[3], ahora es vida

sin abejas mieleras, sin un zumbido que llene los oídos

sin un amarillo que llene las miradas. El piquete ya no repica

al agitar su antena desgarrando

el techo de la cámara de un panal que eclosiona. El piquete

ya no es una colmena feral zumbando en la piedra

de la pared de la casa, no hay olor a miel

cuando pasas rozando. No hay abejas que te sigan, ni una sola,

y ahí es donde sientes la picadura. El piquete ya no pica más.

 

The Sting

 

When the wild queen leads the swarm
into the room, don’t shut the door on them,
don’t leave them crawling the walls, furniture
and books, a decor of moving fuzz. Don’t go off
to the city, alone, to work, to travel underground.
The sting is no more apis mellifera, is a life
without honey bees, without an earful of buzz
an eyeful of yellow. The sting is no twin
waving antennae breaking through
the cap of a hatching bee’s cell. The sting
is no more feral hive humming in the stone
wall of the house, no smell of honey
as you brush by. No bees will follow, not one,
and there lies the sting. The sting is no sting.

 

 

 

 

 

 

 

 

N. de la T.:

[1] De acuerdo con el folklor celta, las abejas son animales que tienen una conexión con la muerte y un entendimiento de la misma. Existía la costumbre de informarles a las abejas cuando alguien moría, sobre todo si el finado era su cuidador, con el fin de que no abandonaran el panal y se fueran volando; ya que existía la creencia de que se ofendían si no se sentían involucradas en los asuntos familiares.

[2] CCD (Charge Coupled Device). CCD son las siglas de un dispositivo de carga acoplada,  es decir, un dispositivo que transporta carga eléctrica desde un aparato que almacena carga a otro.

[3] Apis mellifera, nombre científico de la abeja común, desde el latín: abeja lleva-miel.