En el marco del dossier, Modelo para armar: 62 voces de la poesía argentina actual, con selección e introducción de Marisa Martínez Pérsico, presentamos a la poeta Anahí Lazzaroni (La Plata, 1957). Reside desde su infancia en Ushuaia, capital de Tierra del Fuego. Publicó: Dibujos (Ediciones Revista Aldea, 1988), A la luz del desierto (Último Reino, 2004), El viento sopla (El suri porfiado, 2011), entre otros. Poemas suyos han sido traducidos al catalán, coreano, francés, inglés, italiano y portugués.

 

 

 

 

 

 

 

 

Dos Barcos

No sé por qué me persiguen dos barcos

que se estrellan en la madrugada
o
en una noche que no es ni áspera ni dócil.

Apenas veo sus proas.

No los distingo, los siento ahí
en alguna parte del mar, de otro mar que no es el mío,
tampoco el de los sueños.

Quizás sí sea el de la infancia, más allá del Le Maire,
el de los libros
o el de las pesadillas de invierno.

Dos barcos grises, sin tripulantes, chocando
sin ruido

entre olas altas.

 

 

 

 

 

 

El disfraz

Para atravesar el invierno harás tu propio disfraz.
Tendrás que elegir los paños, los hilos, el color.
En otra época árboles y caballos alegraban el camino.
¿Ahora que todos
están viajando hacia sus propios miedos qué pasará?
¿Te alcanzarán los preparativos?
¿O necesitarás: una fracción de queso,
un vaso de agua helada,
un cuaderno de notas,
una música del barroco para tranquilizar tus nervios,
y la mano que una vez te ayudó
a reconocer los escollos en el viejo mapa?

No podemos saberlo.
No te lo diremos.

 

 

 

 

 

 

Vendaval

Suena una música de oboes azules,
ángeles plenos
auspician la nieve.

 

 

 

 

 

 

Revelación en blanco y negro

El ángel ahora canta.
¿Escuchas?
Canta alto y sin pausas
con la voz del verdugo.

 

 

 

 

 

 

En el fin del mundo

Hoy nadie se detiene
a mirar la lluvia.

Escribir cartas
es huir de la ciudad.