Poesía LGBTQ+ panhispánica: Emily H. (Ecuador)

Les presentamos como parte de un dossier abierto de poesía LGBTQ+ panhispánica, una selección de la artista transdisciplinar y poeta ecuatoriana Emily H (Guayaquil, 2000).

Misma pezuña, otro zapato

 

 

 

Somos dos amigas

de ausencias, negligencia y monstruosidad,

destinadas a estar juntas

pase lo que pase,

así seamos ingratas,

así nos hayamos robado cosas de la otra,

así casi la haya besado.

Caminamos agarradas de la mano,

los vecinos nos silban,

y yo tengo todas las de perder,

porque ella no es lesbiana como yo,

pero igual caminamos así,

y me presiona los pezones,

con la excusa de usar sostén,

y me la recontra puteo,

pero me tranquilizo.

Conoce todos mis secretos,

y yo los suyos,

obviamente.

Nos permitimos todo,

y no nos ocultamos nada.

Y le confieso que ella fácilmente puede ser yo,

y yo ella,

que me gustaría saber por completo qué sería ser ella por un día,

y como siempre,

lo sabía,

ella también quisiera lo mismo

Jajajajaja

Me dice que si así querramos

no podríamos estar peleadas,

nunca.

Yo me cuestiono por la necesidad,

y ambas tenemos

ganas de salir

a bailar,

a comer

pero no.

La acompaño a votar

y ella a mí,

a distintos lugares

y me dice que podríamos estar peor

¿peor de qué?

de esta mierda.

¿no podemos estar peor que la mierda?

No, porque es mierda.

¿Y ya, basta de contar?

Si, puta.

Peor que la mierda es que ni siquiera exista la mierda, maldita votante de ese hijueputa.

Y me voy caminando,

como una vez le juré

que me iría,

moviendo el culo lentamente mientras cruzo las piernas como pasarela,

y ella me atraviesa por la derecha

y toma ese camino

contrario.

 

 

 

 

 

 

 

 

 El miedo de toda lesbiana

 

 

 

Tengo miedo de decirle que es hermosa,

veo sus ojos

achinados,

párpado caído,

como yo,

pero

no me va a dejar en paz,

y ya no podré decirle

que deje a su marido

que conmigo le va mejor

que cuidado nos van a descubrir

que solo unos cuántos besos y ya,

y nos reímos en la complicidad,

de que esas bromas

se las vamos a contar a nuestras parejas.

Yo a mi mujer, y ella a su marido,

y sigue la hijueputa,

Yo no me pongo brava si tu mujer me da unos cuántos besos,

y me guiña el ojo.

Me cuenta cómo le está yendo en la semana,

y lo que hará hoy en su cumpleaños,

y que estamos invitadas en la noche,

Solo si estamos las dos solas, vengo.

y le guiño el ojo.

No la he vuelto a ver,

a pesar de que vive a cuatro cuadras de mi casa.

Me reclama,

repentinamente en el bus,

y la veo cansada,

como yo,

ha de ser el sol

ha de ser el trabajo

ha de ser el estudio

han de ser las malas decisiones urbanísticas de la ciudad

ha de ser el estado de excepción

han de ser las desapariciones

ha de ser el conflicto armado interno

ha de ser el narco

ha de estar con las justas

ha de ser agotamiento.

Me despido:

ya amiga nos estamos viendo,

en vez de decirle:

¿a qué hora llega tu marido a la casa?

no quiero que nadie nos interrumpa bb

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Qué pachó, me quiere revachar?

 

 

 

Hay una

por la que me derrito

a ti,

hermoso animal,

de hermosa cabellera

larga y fulminante

eres todo lo que a este mundo le hace falta

eres la envidia viva,

de las maricas, de las cis, de las trans

eres la envidia de dios,

yo te veo y te siento tan mía

y tan de ellos,

y de ellas,

y de esos,

y eres de nadie,

quiero encontrarte en la C1,

y cantar lo que primero se nos venga a la mente,

quiero encontrarte en el museo de la C1

y que me cures tus poemas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Minha mulher

 

 

 

Aunque ella a veces parezca seria

de lejos.

Tiene una mirada que solo Dios sabe

que me ha regalado a mí,

en el momento específico

en el que su párpado se relaja.

Esa.

Mirada.

Exijo mi bendición,

y

me pide rigor

y yo se lo doy,

me ordena,

yo temo un poco,

pero obedezco.

Conversamos.

y me tranquiliza que,

a pesar de todo,

en su cuerpo cupiera

toda la intensidad del mundo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ayyyyyyyyyyy qué pereza

 

 

 

A las dos horas de acción,

como es de costumbre,

conversamos sobre qué cosas nos gustaron

y hacemos apuntes mentales,

para trabajar en la técnica,

o en el azar,

depende de los puntos de referencia.

Nos quedamos abrazadas un rato,

mientras se evapora el sudor,

y le digo,

que está bien que yo sea impuntual,

que esta ciudad no está hecha para mí,

ni para ella,

ni para personas como nosotras,

porque pensar

en las estrechas posibilidades

de tiempo  de imagen  de placer

para tan solo alejarnos de la periferia

era una desventaja

tres horas treinta aprox

en el arreglo,

en el transporte público.

Estoy harta,

y como recompensa,

empieza otra vez la acción.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Emily H (Guayaquil, 2000). Artista transdisciplinar con estudios en cine, danza y teatro. Sus obras se acercan a sus referentes políticos: el barrio, la familia y la periferia. Su primer guión de largometraje titulado La lengua del sur se encuentra en etapa de desarrollo. Ha trabajado colectivamente con artistas y gestoras afrodescendientes en el proyecto Re-escribir la isla, Re-habitar el tránsito en colaboración con la UNESCO, FECONIC y el MAAC.

 

 

***

Salò Tomoe /Johan Mijail/ alma o.g aka anímala

 

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