educación sentimental
no me volví hetero
por ver a ariel besando a Erick
o a la bestia -en su condición no humana-
mientras la bella le recorría
los colmillos o el punto ciego
en el pelaje. porque los veía
y en esa reiteración de hormonas
y saliva, de lenguas de hombres
y mujeres al cubo, al cuadrado,
me iba quedando sin espejo,
sin reflexión, sin rostros vivos,
sin hombre que también lenguara
a otro hombre, sin barbas con girasol
de labios en otra barba amarilla.
porque nos enseñaron
que sólo en complementos,
en sexos antónimos, estaba el amor,
las bocas mojadas, los reflejos,
pero aún con eso, con toda esa agua
de amores edénicos, de golpes de pecho,
crecí con los hombres incrustados
en mis dientes y sin desear a ariel,
a la bella o a cualquier otra princesa,
porque erick o la bestia
siempre fueron un vaso más claro,
mi forma más transparente
de sentir la saliva blanca
y la lengua azul.
look what you make me do
si fuera como taylor haría ritual
o escribiría un par de versos para hablar
sobre la bufanda roja que me diste
y que, luego, sólo era
un corazón deshilachado
que se enredó
en la lavadora. algo así es el amor
-suele decir ella- serpientes
y piedras caerán sobre mí
pero la medida de mis huesos
seguirá durísima, intacta, ante eso
no sé qué más puedo agregar, quizás
echarme en la cama y contar
los lunares de la pared, buscar
algún rincón del techo
y hacer como si la blancura de sus grietas
no me recordará
a las venas de tu pene.
algo más debería decir, pero
no lo logro entender, mi cuerpo anda
como esos hombres
que van solos a un bar
y no encuentran braguetas suficientes
para domar al tigre callado
de su hambre, quizá
así son las cosas y no puedo decir más,
sólo me queda pensar,
perderme
en lo que huye y se transparenta
hasta convertirse
en una memoria que me punza
tiernamente en el culo. nada más puedo decir,
ni nada más puedo agregar,
taylor diría que puedo
quemar tu auto o tu colchón,
hacerte una tumba falsa
o decirles a todos que amas más a los hombres
cuando no nacen girasoles en sus lenguas.
pero no lo puedo hacer,
no puedo continuar,
he guardado los hilos de la bufanda
en la noche cuadrada de un cajón,
y quisiera hacer con ellos
un golpe de cenizas
en el fuego atento de mi sala.
pero me pesa aceptarlo,
me pesa seguir, serpientes
y piedras también han caído
sobre mí, pero la blancura de mis huesos es,
apenas, un tigre hambriento
que se quiebra
ante las braguetas cerradas
y el recuerdo claro de las venas
de tu pene
pétala
como la flor, te dije,
porque siempre me ponía bonita
para ver al vecino,
al chico del apartamento
por el que mi padre me puso
un claro puño de estruendo
en medio del pecho.
porque el amor es prohibido
cuando tienes nombre de luna
y te gusta entallarte,
cuando te pones una carcacha
en el paso celeste de las caderas
y sales al barrio.
porque bailas la cumbia
y la noche se ablanda,
se vuelve pétalo
y se emociona,
ya no razona.
Pues en la carne
se colorea el bidi, el bom bom,
y mi padre espía, sospecha,
me cita en su cuarto
a plena luz del día
para abrir los dientes,
para disparar la sangre de su lengua
y decirme que no puedo llevar barba
si también hay lentejuelas,
que decida,
que me parta,
pero sólo corro
con el tallo de mi costilla ya enrojecido,
con el rímel como corona negra
en mis pestañas
y regreso al murmullo de las calles,
a la sociedad que no es distinta,
al mundo que todo lo rasga,
sólo para gritar hacia la ventana
del vecino que me queda lejos,
pero que alcanzo,
con la flor de mi garganta,
hasta que la gente me mira,
hasta que tiemblan los cristales
mientras le digo,
entre estribillos y venas quebradas,
que ahora me voy
y que ay ay ay
¡cómo me duele!
mario frausto grande (1991, San Luis Potosí, México). Licenciado en Letras Hispánicas y Maestro en Investigaciones Sociales y Humanísticas por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Se dedica a la impartición de clases de español para extranjeros, talleres de escritura creativa y académica y realiza investigaciones independientes acerca de literatura, sociedad, masculinidades, emociones y comunidad LGBT+. Ha publicado poemas y cuentos en revistas como Círculo de Poesía, Punto en Línea UNAM, Letras Insomnes, El Golem, Abisinia Review, entre otras. Además, cuenta con el poemario dislocación del macho (Dogma, 2024). Actualmente, radica en Guadalajara, Jalisco, México.
Poesía LGBTQ+ Panhispánica
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Salò Tomoe / Johan Mijail / alma o.g aka anímala / Emily H / Samantha Alvarado



