Kaeru 帰る (ir a casa)
Como caer de un agujero en la tierra
siete metros desde arriba en un pozo
con agua cristalina y clara;
con la barbilla partida
y la mandíbula desencajada.
Junto a un cuerpo cálido,
blando y baboso que se resbala sobre mí
y adquiero la forma real de mi par
e imito su caminar; su hablar,
amar... matar.
Me adapto al tamaño del nuevo caparazón,
a la forma de acostarse; camuflarse,
escabullirse y morirse.
Situación de calle
Drogado, sonámbulo, mirando a un rincón
me muevo raro y extraño el pasado...
la vida que se me escapó.
Me sostengo y cuelgo;
todo está en desequilibrio,
planeo un futuro que no me pertenece;
tallo mis ojos porque no entiendo el rostro de la gente
creo que me miran y el tamaño de su cabeza crece.
No soy raro, solo veo la vida diferente;
sueño con abrazar las estrellas y dormir en ellas,
con convertirme en flor y volver a la tierra.
Post modernismo
La revolución terminó con todo lo bello del cielo,
ahora está gris y hay humedad en rostros tristes;
cientos de aves dan su último gran vuelo
porque no hay lugar a donde puedan llegar
y caen en picada mientras atraviesan las nubes densas.
A nadie le interesa nada de verdad,
escuchan, pero no lo recordarán nunca más...
pierden el tiempo persiguiéndose las colas como perros,
mientras envejecen
culpando a la vida por ser salvaje y cruel;
no se dan cuenta que solo reacciona con base a sus intereses,
humanos colmados de ego,
perdidos,
rodeados de ramas secas.
Sin amor.



