Poesía argentina: María Belén Aguirre

Diego Roel construye un dossier de poesía argentina contemporánea. Leemos aquí algunos textos de María Belén Aguirre. En 2026, su libro bilingüe Matorral fue traducido al ruso. Aquí leemos poemas inéditos pertenecientes a dos libros de pronta aparición: Brasa tapada y Millas. Los poemas se acompañan de aun texto crítico de Alicia Silva Rey.

 

 

 

 

María Belén Aguirre (Argentina, 1977). ​​ Escritora, editora y video-ensayista. Autora de más de una treintena de libros, entre nouvelles y poemarios. Reconstruyó los guiones cinematográficos de Enrique Santos Discépolo. Junto al poeta Andrés Kischner coordina la Poemateca del Cine ABC. Primer Premio de Poesía del Fondo Nacional de las Artes 2020 por su obra​​ Siamesas, publicada en Argentina y España. “Huésped de Honor” en el XXI Congreso Nacional de Literaturas Argentinas (UNJu, 2022). Su libro​​ Pater dixit​​ fue publicado con el apoyo del Ministerio de Cultura de la Argentina, 2022. Desde 2023 su nouvelle​​ Diario negro​​ (Ediciones Arroyo, 2023) integra el catálogo de la Universidad de Notre Dame (Indiana, Estados Unidos). Finalista del Premio Hispanoamericano de Poesía Gabriela Mistral 2025. Mención honorífica del Concurso Néstor Perlongher (2024).  ​​ Fue traducida al portugués, francés, alemán, italiano, ruso y catalán. En 2026, su libro bilingüe​​ Matorral​​ fue traducido al ruso por el poeta Pavel Aleshin, y presentado en el Centro Cultural Iberoamericano de Moscú.​​ 

 ​​​​ 

 

 

 

 

***

 

 

 

La escritura de María Belén Aguirre es un despojamiento que conlleva la sabiduría de transfigurar enciclopédicamente los saberes conocidos, y realizar la proeza de hacerlo desde el lenguaje mismo.

El corpus de esta obra alcanza unos sesenta libros escritos, entre publicados e inéditos.​​ 

 

Ficcionalizaré la existencia de ese corpus de este modo:​​ 

Tocar el cuerpo de esta obra como a un continuum semiótico o corpósfera​​ (1)​​ donde. en perfecta rivalidad con el mundo, se crean y actualizan los contextos y relaciones establecidos entre dicho cuerpo – performático, antropomórfico - firmado con el nombre “María Belén Aguirre “en la coexistencia de un literal cuerpo a cuerpo con ​​ su autora, María Belén Aguirre.​​ 

La travesía de lectura encarnada entre los más de sesenta libros escritos por MBA, y un lector con acceso pleno a su universo, develaría, acaso, el montaje político-ideológico de un artefacto cinético cuyos planos arman un puzzle donde se mezclan y dialogan recíprocamente los géneros:​​ 

 

 

 ​​ ​​ ​​​​ “He hibridado al terror con el género policial, a través de una trama discursiva de predominancia religiosa. La hibridación es un hecho inexorable, un caleidoscopio de miradas múltiples y estrábicas, un concierto de pluriversos que tornan audibles las memorias frente al silencio represivo y sobre todo, una vidriera poética de los cuerpos descartables de los “discapacitados, anormales, infradotados, aminorados”. * (MBA, El Tucumano, 2020).

 

 

En conceptos de María Alejandra Nallim, la de MBA es una “escritura​​ entregada a desmontar el trauma del relato, su necesidad mnemotécnica de ganarle al olvido desde una posición inferior y minusválida de los cuerpos físicos, pero también desde las periferias del lenguaje”. (2)

 

2- ​​ Cómo leer la literatura de María Belén Aguirre?​​ 

 

​​ Apunto: ¿Por fuera de toda interpretación, adivinando, conjeturando como desde los imprecisos límites conceptuales ofrecidos por un tarot o la borra del café o instrucciones para contemplar la caída de la realidad del mundo?

 

Apunto:​​ 

Espacios. Espacios. Blancos.​​ 

Voz profética.

Yoes. Desdoblamientos.

Primerísimo primer plano de la Primera Persona del Singular. Señuelo, esa primera persona del singular. Hacinamiento de yoes.​​ 

MONTAJE CINEMATOGRÁFICO

Hay un cuerpo que ha de ser devuelto. Un cuerpo físico escatimado. Un neologismo de lírica conceptual. Una parodia. Un texto zombie . Un juego poniéndose peligrosamente en juego.

Cuerpo textual atravesando lo irreconocible, lo prohibido, aquello que las representaciones culturales denominan “monstruo” y no son otra cosa que las gramáticas degradadas que ellas mismas engendran (Foucault), “casi imperceptiblemente transformándose de texto escriturario en texto oral... hasta volverse solo voz de cuerda vocal, voz en sentido literal” (MBA), acerca del primer poema que da comienzo a esta breve muestra de su obra y que, en estas notas, recojo como un arte poética).

 

 

 

(1) ​​ Definición abstraída de “Antroposemiótica de las cartografías del cuerpo” de José Enrique Finol Finol, 2015.

(2) ​​ La monstruosidad en Siamesas, de María Belén Aguirre”. ​​ María Alejandra Nallim. Universidad Nacional de Jujuy.

 

Alicia Silva Rey

 ​​ ​​​​ 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aunque estuviera completamente sola en este mundo

habría siempre una remembranza gregaria

en mi escritura

 

Si me libero del peso

pluma del lenguaje

poético ¿podré​​ 

más?

 

Entre el menosprecio y la valía

prefiero la arrogancia

del ignoto.​​ 

 

El valor

es intrínseco y secreto.

 

Una verdad​​ 

existe so pena

de no ser revelada.

 

¿Moralizaba​​ 

yo desde el proxenetismo?

 

Otrora supe ser

albañil del tugurio​​ 

donde copulaban a cambio

de servicios espirituales

servicios sensoriales.

 

No mentirse jamás.

 

Solo respondo por mí.

Y mi respuesta está

 

ya envuelta​​ 

en el infamante halo​​ 

de la maledicencia

 

ya embadurnada

en el también infamante

halo de un preciosismo lejano

a mí.

 

¿Estetizaba​​ 

yo el arte?

 

¿Arrogábame

yo el arte?​​ 

 

¿La impostura​​ 

nacía de mí? ¿O de los otros?

 

¿Co-creábamos​​ 

al monstruo? ¿O él

a nosotros con argucias?

 

No dudo.

Existo nomás

como un animalito de intuición.

 

El cuerpo me dirá​​ 

si es verdadero o falso

lo verdadero o falso.

 

Mi contraoferta consiste en dar

a la Literatura lo que la Literatura

no necesita. Más yo. Se incurre así

en el reprochable hacinamiento

de uno con uno.

 

Endogámicos y hermafroditas​​ 

nuestros críos gatean hacia el sótano

a poco de nacer.​​ 

 

Parturientes somos todos.

Y asesinos potenciales a la hora del puerperio.

 

Lo que hemos destruido​​ 

contenía la verdad.

 

Que la inversa​​ 

magia reúna las cenizas​​ 

y devuelva al texto​​ 

el cuerpo.​​ 

 

Mi enanismo​​ 

me impide alcanzar​​ 

el último anaquel donde un libro​​ 

promete la altura. Desde abajo y desde arriba​​ 

nos miramos con piedad

con indolencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

I

 

¿Estamos condenados

a plagiar lo que amamos?

¿Lo que ignora que está siendo

amado? ¿Incluso el enemigo?

¿Incluso el ajeno lejos o cerca

de nosotros?

 

Ella me dijo: Al leerme

en voz alta ese pasaje de Ferdydurke no podía

detectar cuándo hablaba el polaco

y cuándo vos.

 

(Polonia- Argentina.

Argentina- Polonia)

 

Hablo de pueblos masacrados.

Traduzco el dialecto

de los difuntos.

 

¿Ese hombre y yo

nos parecíamos en la boca y boca

de una presunta megalomanía?

 

Él y yo escribimos

para el escarnio. ¿Éramos

el escarnio? ¿Cuánto valíamos?

¿Valíamos?

 

 

 

 

 

 

 

II

 

Le hablé del

recorte y del encuadre.

de la buena fe y de la apostasía.

 

Ella me habló

de cosas secretas.

 

Coso ahora

mis labios

con alambre de púas.

 

 

 

 

 

 

 

III

 

Ya me voy.

Ya me estoy yendo

pájaro de mal

o buen augurio

 

hacia donde

 

no hay

ni pieza de pensión

para mí.

 

 

 

 

 

 

 

IV

 

¿Dónde estaba yo

mientras tanto?

 

En el intervalo

que va de la palabra a la palabra.

En ese salto

 

al vacío horroroso

de los retardados.

 

 

 

 

 

 

V

 

¿Cuándo separaré

lo tuyo de lo mío?

 

Hasta las aves carroñeras

disciernen tras escudriñar

lo comestible de lo indigesto

conforme a vencimiento

y acritud.

 

Somos ahora para después.

 

Hiedo.

La jauría me olfatea

a la distancia de un tiempo imprevisible.

 ​​ ​​​​ 

 

 

 

 

 

 

 

Madre: Así

estoy. Tuve

que cortarme las manos

porque estaban demasiado

amarillentas

 

Eran hojas

de un cuaderno envejecido

por el tiempo y la humedad. Un cuaderno

es a su modo

un libro. La asunción del escriba

que uno mismo asume ser

por finitud o por vanidad.

Por mercadeo.

 

Todo es lo mismo.

Solo varían los argumentos.

 

(Imagina

a Cristo patearme entre los otros

enseres de la sinagoga. Imagina su ira. El incomparable

destello de sus ojos romperlo todo y no pedir perdón).

Yo

lo comprendo

Madre.

 

El muñón retiene

la memoria

de los puños.

 

Bien sabes

que mi fe se ha convertido.

Solo mi lengua posee el filo de una

gillette recién

usada.

 

 

 

 

Consigue la poesía de María Belén Aguirre aquí

 

 

 

 

 

Otros autores 

Valeria Pariso / Inés Aráoz / Lucas Margarit / César Cantoni / Gustavo Caso Rosendi / Diego Muzzio / Andrés Neuman / José Ignacio Hernández /  María Bakun / Lorena Strack / Daniela Bastías / Eliana Tomassini / Alejandra Boero / Héctor Ciocchini​​  /Candelaria Rivero / 

 

Librería

También puedes leer