Un poema de Tom Waits a Keith Richards



Presentamos un poema del cantante, compositor, poeta, actor y músico Thomas Alan Waits (Pomona, California, 1949) más conocido como Tom Waits. Este poema está dedicado a su amigo y colaborador musical, Keith Richards, miembro de la legendaria banda inglesa The Rolling Stones. La lírica de Waits se destaca por tener una fuerte influencia de los poetas de la generación Beat, además de representar complejos y variados retratos de personajes fuera de lo común. La versión de este poema es de Mijail Lamas.

 

 

 

 

 

 

 

 

KEITH RICHARDS…

Por Toms Waits

 

Él puede correr tan rápido como una máquina de fax

Su orina es azul

Su olor es como el de una hoguera

Una vez fue abofeteado por la Reina

Él ha caminado el equivalente de tres vueltas

Alrededor de la tierra

Como Keith, la oruga de la Phengaris rebeli rasga

Su trasero como una guitarra y el acorde atrae a las mujeres

 

En un concierto en Java durante los 70

Los hombres gritaban, las mujeres se desmayaban y un pequeñito

Se rompió el brazo en medio del caos

Y llovieron miles de gusanos negros del tamaño de

Abejas

Él escribió parte de las canciones de Sticky Fingers

En un gallinero en Malta

Una vez ganó el Hope Diamond en una partida de poker

Y en la misma noche lo perdió apostando a los dados

Él es dueño de una llave de tuercas y un gato hidráulico hechos de oro macizo

 

Él nació en un guardarropa y siempre ha sido propenso

A ataques de llanto seguidos de risa histérica

Uno de sus primeros empleos fue limpiar la jaula del león

En el zoológico de Londres

 

Como la mantis religiosa él sólo tiene una oreja

Y se localiza entre sus piernas

 

Puede sostener una nota arriba de 6 minutos, y tiene 7 u 8 notas

Más que las voces ordinarias

Y estas son igualmente claras y sonoras   

 

 

Manos de carpintero

Brazos de marinero

Espalda de soldado

Mente de detective

Hombros de boxeador

Voz de niño del coro

Y cara de vaquero

 

Sus afinaciones son secretos guardados furiosamente…

Él reclama la autoría de una afinación abierta que usa y fue inspirada

Mientras esperaba un tren en Detroit  

En un terreno baldío, losrestos de un alambre de púas

Rodeaban una parte de los restos de una antigua fundición

Y ahí, entre latas vacías, viejos colchones y cabezas de muñecas

Se le ocurrió a Keith que una guitarra es

—En su nivel más rudimentario—

Un alambre que ha sido tensado a través de la madera

Que cuando se pulsa produce una agradable relación entre

Componentes dispares

Al percatarse de que el alambre de púas, en efecto, contenía estos mismos

Elementos, Keith tomó la tapa de una lata de pintura

Y rasgueó el apretado y estirado alambre

Violenta, rítmica y repetidamente

Así al satisfacer su curiosidad y liberar las peculiares voces

De un acorde que ahora todos conocemos

Como el principio de Jumpin’ Jack Flash   

Al transcribir las notas y adaptarlas para su guitarra,

Keith no perdió ninguno de sus mistificados acordes angulares y

De naturaleza irregular y fue así que nació el  “fence chord”

 

Keith una vez tomó mi abrigo de 10,000 dólares

Para ponerlo sobre un charco lodoso

Y que una dama octogenaria

De nombre Clementine Morehouse pudiera cruzar la calle

Cómodamente

Ese es Keith, siempre un caballero

Versión de Mijail Lamas