Sobre el amor
Necesitas hacer
algo por ti
es lo que ella solía
decirme
mientras yo lavaba
los platos o doblaba
el montón de ropa
aún tibia de los niños.
Ahora creo que ella
se estaba hablando
a sí misma como a un caballero andante
que mira fijamente
sobre los techos de paja
de algún pueblo sin importancia
hacia las puertas de un
oscuro y olvidado
castillo, diciendo
merezco más que esto.
No entiendo por qué
por qué la valentía
viene acompañada de
crueldad. Sería feliz
mirando a mis hijos
todo el día. Sería feliz
viendo la lluvia caer
sobre los vidrios mojados
bajo el paraguas
hasta que el aire lo quiebre
y la estructura que lo compone
se rompa y se deshaga.
Mi madre cuenta
que en los días de compras
con sus hijos en el súper
cuando teníamos ocho
dice, observaba cómo
la gente los veía a ti
y a tu hermano también
eran tan lindos
me preocupaba
pensar que algo
pudiera pasarles. Sólo recuerdo
cómo ella
nos miraba, diciendo que podría
mirarnos así todo el día.
La última vez que hablé
con mi padre
fue aquella noche
en la cremación de mi hermano mayor
él estaba sentado
en un sillón
mirando fijamente el fuego recién apagado.
No lo había visto
en años, pero justo
en ese momento me acerqué despacio
como quien se acerca
a un niño
perdido en el centro comercial
y le dices está bien, ven
busquemos a tus padres.
Deben de estar cerca.
Creo que le dije, Allen,
lo siento Darin se ha ido.
Y él hizo un sonido
parecido al que hace un niño
en busca
de la mano de su madre
solo para darse cuenta de que aquella mano
no era la que buscaba. Suspiró
y dijo es tan raro
ya no tener más un hijo.
Mi padre tenía razón,
su hijo estaba muerto
se había marchado y ahí
el principio y
el final de una historia
que yo nunca podría contar
sobre el amor. Ayer,
cuando fui a la tienda
a comprar pañales
para Owen, me sentí
tan feliz de que todos
tuvieran que usar cubrebocas.
De que no tuviera que mirar
la cara de nadie.
De que no tuviera que
mirar ni siquiera la mía. Observé
cómo las diferentes cajas de cereal
se deslizaban por los pasillos
mirando las latas
de vegetables convertirse
en latas de fruta. La música
sonando en mi cabeza
era tan hermosa
como el sonido
que la madre de mis hijos
solía hacer
cuando caminaba por la casa
en calcetines.




