American Poetry: Martha Hollander



Today at Círculo de Poesía: A poem by Martha Hollander, Walt Whitman Award 1989. The poem is based on Tempest, a work by italian Cinquecento painter Giorgione. Hollander was awarded for her book The Game of Statues (Atlantic Press. 1990).

Spanish translation by Roberto Amézquita

Presentamos un poema de Martha Hollander, ganadora del Walt Whitman Award 1989. El poema está basado en la Tempesta de Giorgione, pintor del Cinquecento italiano. A continuación presentamos el poema, seguido por la traducción de Roberto Amézquita y una imagen de la pintura de Giorgione.

 

 

 

 

 

Giorgione’s Tempest: Another Story

 

She already knows what he was about

to stay as the tempest hit the air.

A clap of thunder has silenced him,

partnered by a filament of lightning

in the grim to look. Instead they heat it,

a good Sharp crack! that leaves his last

words as negligible as the breeze.

 

On another day, in a different life,

her body was fire in the forest.

You can guess at that fine color

only from the red-and-yellow hose

that he, over there, is wearing.

What good is her proud absence of clothes

When the weather turns and strikes?

 

He looks at her, she looks to herself.

They take up their usual poses,

but with a startled new caution:

they heed the disquiet of the landscape

like listening to their own innards

for signs of fever. Her breasts

and the warm stripes on his thighs

are glowing in the thick and sourly

darkenin air. Revealed and ready,

they finish the rumbling overture

of a love that will prove as brief

and devastating as a summer strom.

 

 

 

La Tempestad de Giorgione: Otra historia

 

Ella ya sabe que él está  a punto

de permanecer contra el aire,

como la tempestad.

 

El impacto de un trueno lo ha

silenciado

conjunto al filamento de un rayo

para mirar en lo sombrío.

En su lugar lo calienta

un penetrante crujir que deja

sus últimas palabras tan inocuas

como la brisa.

 

Un otro día, en una vida diferente,

su cuerpo fue fuego en el bosque

Podrías suponer

por ese fino color,

sólo por el amarillo-y-rojo de las calzas

que él, por encima,

está vistiendo.

Qué bueno es el orgullo

de ella en ausencia de ropa

Cuando el clima cambia

y golpea?

 

Él mira hacia ella, ella se mira a sí misma.

Ellos toman sus poses usuales

pero con una exaltada precaución,

advierten la inquietud del paisaje,

como escuchando  sus propias entrañas,

en busca del signo de fiebre,  sus pechos

y las rayas calientes en sus muslos,

están irradiando en el amargo y espeso

oscureciente

aire. Develado y listo,

ellos

terminan la retumbante obertura

de un amor que ha resultado tan breve

y devastador, como una tormenta

del verano.

 

 

 

Giorgione, La tempesta, Gallerie dell'Accademia, Venezia

Giorgione, La tempesta, Gallerie dell’Accademia, VeneziaHo