Myriam Soufy (Túnez). Es jurista y docente e investigadora en Derecho Privado que ha hecho del arte el eje de su existencia. Arte-terapeuta certificada, vuelca su sensibilidad en talleres de escritura y collage para diversas instituciones, labor que compagina con su faceta de actriz y dramaturga en el teatro. En 2019 debutó en la lírica con su poemario Re…Belle, logrando que varios de sus textos fueran seleccionados por revistas internacionales; actualmente, fiel a su pasión por los viajes, los colores y los valores universales, prepara la edición de su segundo libro, La femme sans alphabets.
En los primeros tiempos del vals
Me llevó tiempo
remendar mis grietas
sellar mis heridas
para no temblar más
al ver los pétalos pudrirse a mis pies
me llevó tiempo enderezar mis vértebras
izar mis banderas
inventar rimas a mis horas solitarias.
Me llevó tiempo
suturar mi piel
endulzar la sal de mis arterias
balancear mi cuerpo entre las olas
cuando el barco se hundió
me llevó tiempo
me llevó tiempo.
«Un vals a dos tiempos es mucho más inquietante».
Me llevó tiempo sacudirme los años,
reinventarme un pasado
un pasado en el que hubieran sabido amarme
me llevó tiempo domesticar mis cráteres
estrangular mi dolor
abandonar el ombligo de mi madre
deslizarme
deslizarme
deslizarme
romper el cordón de la tierra
lactar del seno del universo
no mires mis manos estropeadas
me llevó tiempo no llorar más
me llevó tiempo no llorar más
ver las estrellas florecer cuando me haces danzar.
«En los primeros tiempos del vals...»
no mires más mis manos estropeadas.
«En los primeros tiempos del vals...»
deja al tiempo la libertad de cantarnos.
En el envés de mi vida
En el envés de mi vida
deslizo
el botón de mi vestido azul
las paredes encaladas
la bandera de una ciudad sin nombre
una galleta
confeti.
En el envés de mi vida
deslizo
un bolígrafo de tinta rosa
dos conchas
un campo de maíz
el perro de los vecinos
los dedos de mi tercera mano.
En el envés de mi vida
deslizo
una escala en Do mayor
un violonchelo
brazaletes entrelazados
una brújula
el electrocardiograma de un corazón.
En el envés de mi vida
deslizo
el hijo que no tuve
las promesas de un sol
un cepillo de dientes abandonado
un libro apenas empezado
un sueño de papel maché.
En el envés de mi vida
deslizo una red de pesca
las huellas de un escarabajo
las ruinas de un castillo de arena
un reloj desvencijado
los restos de la cena
entonces, un día, la vida me desliza una nota
«No tengo envés, así que date prisa y vive».
La bruma se disipará
Pon un vendaje en cada dedo del pie
la bruma se disipará
porque el mundo
porque el mundo
porque tus ojos no esperan
pon un vendaje en cada dedo del pie
cojea, pero no te detengas
haz de tus sinsabores un antro de esperanza
muerde la vida a pequeños bocados
humana de corazón errante
amasada de pérdidas y colores
pulida de dedos acusadores
no desfallezcas
desvía las notas
invierte las escalas
separa las corcheas
ignora el pentagrama.
¿Una música sin melodía?
¿Una lengua sin palabras?
¿Una sinfonía de disparates?
¿Por qué no?
desplómate sobre los crescendos
desplómate
las palomas no se posan en el tejado
hasta después de haber desplegado la inmensidad de sus estrechos globos.
Y tú
y tú
y tú.
La bruma se disipará
cuando tus pasos golpeen el pavimento
cuando tus palabras suenen a tañido fúnebre
no te equivoques
el tiempo es un chiquillo bromista
las luces son artificios
solo el cielo está al alcance de la mano
solo el cielo está al alcance de la mano
vuela
vuela
no mires atrás
pon un vendaje en cada dedo del pie
vuela
La bruma se disipará...
A mi manera
Te lloro en el canto de los gorriones
en cada flor que abre
a la sombra de tus abetos
en el crujir del follaje
en el vuelo furtivo de una mariposa blanca.
Te lloro en la fase creciente de la luna
en su menguante
en su ausencia.
Te lloro en las volutas de un café amargo
en los delicados surcos de la tierra
en el humus húmedo
al ritmo de las olas
en el silencio celeste
en el estrecho espacio de las palabras.
Te lloro en el balanceo de las ramas
en la danza de los aguaceros
en el infinito del agua
en el baile de los vientos.
Te lloro en las bóvedas de cal
los secretos del invierno
la ternura de la primavera
redibujo los contornos de tu amor
me sumerjo en el calor de tu voz
en la luz que se cuela bajo mis párpados.
Te lloro entre el azul y el blanco
en cada sonrisa
al ritmo de los instantes
te lloro a mi manera.
Mamá.
***
Affectio (Senegal) / Alvie Mouzita (República del Congo) / Agossou Allangbé (Benín) / Timba Bema (Camerún) / Nanda La Gaboma(Gabón) / Mal Mazou (Camerún) / Nadale Fidine / Kamanda Kama Sywor (República Democrática del Congo) / Ndongo Mbaye (Senegal) / Theombogü (Camerún / Chad) / Albert Aoussine (Camerún) / Fara Njaay (Senegal) / Cheryl Itanda (Gabón) / Ndeye Sokhna Diop / Korjo Ndiaye / Lynda Chouiten / Bertin Bandiangou / Hanen Marouani / Elie Ramanankavana (Madagascar) / Ernis (Camerún) / Leila Bennini (Argelia) / Gilberdène Amour Madouka / Salihina Moussa Konaté (Mauritania) / Imene Bensitouah / Najwa Benchebab (Marruecos) / Amel Boudali (Argelia) / Deema Mahmood / Nora Baille (Marruecos) / Salah Oudahar (Argelia) / Samar Miled (Túnez) / Rachida Belkacem (Marruecos) / Essaid Manssouri /



