Oveja
Es tarea del sentimiento
deshacer la expectativa.
Una oveja de rostro negro
te devuelve la mirada cuando pasas
y tu corazón se sobresalta
como con la sombra
de alguien una vez amado.
Esto no consuela
ni lo hace más solitario.
Solo te recuerda
que un yo en el exilio sigue siendo un yo
como una campana que no ha sido tocada por años
sigue siendo una campana.
Sheep
It is the work of feeling
to undo expectation.
A black-faced sheep
looks back at you as you pass
and your heart is startled
as if by the shadow
of someone once loved.
Neither comforted by this
nor made lonely.
Only remembering
that a self in exile is still a self,
as a bell unstruck for years
is still a bell.
(De Come, Thief, 2011)
En mi billetera llevo una tarjeta
En mi billetera llevo una tarjeta
que declara que me puedo casar.
En mi billetera llevo una tarjeta
que declara que puedo manejar.
En mi billetera llevo una tarjeta
que indica a una comerciante que podré pagarle.
En mi billetera llevo una tarjeta
que dice que puedo tomar prestado un libro en el pueblo donde vivo.
En mi mano llevo una tarjeta.
Sus líneas declaran que no tengo tarjeta o auto,
o estado, y que no tengo dinero.
Es boyante y sin bordes.
Me nombra una del Orden de Todo lo que Morirá.
In My Wallet I Carry a Card
In my wallet I carry a card
which declares I have the power to marry.
In my wallet I carry a card
which declares I may drive.
In my wallet I carry a card
that says to a merchant I may be trusted to pay her.
In my wallet I carry a card
that states I can borrow a book in the town where I live.
In my hand I carry a card.
Its lines declare I am cardless, carless,
stateless, and have no money.
It is buoyant and edgeless.
It names me one of the Order of All Who Will Die.
(De The Beauty, 2015)
Biofilia
La mayoría de nosotros siente hambre cuando rompe el día, sueño cuando oscurece.
Algunos durmieron, con un ojo abierto, en el agua.
Algunos pudieron ir al trote.
Algunos de nosotros vivimos hasta la mañana siguiente. Otros no.
Biophilia
Most of us hungry at daybreak, sleepy by dark.
Some slept, one eye open, in water.
Some could trot.
Some of us lived till morning. Some did not.
Amor Fati
Pequeña alma,
has deambulado
por largo tiempo.
Los bosques están oscuros ahora,
con aves y ojos.
Luego una luz, una cabaña, un fuego, una puerta abierta.
Los cuentos de hadas te advierten:
No entres,
tú, que comerías, serás comida.
Tú entras. Te apuras.
Quieres tener pies.
Quieres tener ojos.
Quieres tener miedos.
Amor Fati
Little soul,
you have wandered
lost a long time.
The woods all dark now,
birded and eyed.
Then a light, a cabin, a fire, a door standing open.
The fairy tales warn you:
Do not go in,
you who would eat will be eaten.
You go in. You quicken.
You want to have feet.
You want to have eyes.
You want to have fears.
En el quinto día
En el quinto día
a los científicos que estudiaban los ríos
les prohibieron hablar
o estudiar los ríos.
A los científicos que estudiaron el aire
les dijeron que no hablaran sobre el aire
y los que trabajaban para los agricultores
fueron silenciados,
y los que trabajaban para las abejas.
Alguien, desde lo profundo de las Badlands,
comenzó a publicar datos.
A los datos se les pidió no hablar
y fueron eliminados.
Los datos, sorprendidos por ser borrados, guardaron silencio.
Ahora eran solo los ríos
los que hablaban sobre los ríos
y solo el viento el que hablaba de sus abejas,
mientras los incesantes fácticos brotes de los árboles frutales
continuaron moviéndose hacia su fruto.
El silencio habló en voz alta del silencio
y los ríos continuaron hablando
de los ríos, de las piedras y el aire.
Atados a la gravedad, sin oídos, sin lengua
los ríos no estudiados continuaron hablando.
Conductores de bus, almacenistas,
programadores, maquinistas, contadores
técnicos de laboratorio, biólogos continuaron hablando.
Hablaron, al quinto día,
del silencio.
On The Fifth Day
On the fifth day
the scientists who studied the rivers
were forbidden to speak
or to study the rivers.
The scientists who studied the air
were told not to speak of the air,
and the ones who worked for the farmers
were silenced,
and the ones who worked for the bees.
Someone, from deep in the Badlands,
began posting facts.
The facts were told not to speak
and were taken away.
The facts, surprised to be taken, were silent.
Now it was only the rivers
that spoke of the rivers,
and only the wind that spoke of its bees,
while the unpausing factual buds of the fruit trees
continued to move toward their fruit.
The silence spoke loudly of silence,
and the rivers kept speaking
of rivers, of boulders and air.
Bound to gravity, earless and tongueless,
the untested rivers kept speaking.
Bus drivers, shelf stockers,
code writers, machinists, accountants,
lab techs, cellists kept speaking.
They spoke, the fifth day,
of silence.
(De Ledger, 2020)
Jane Hirshfield (Nueva York, 1953). Poeta, ensayista y traductora. Ha recibido numerosos premios y nominaciones por su trabajo literario. Ha publicado nueve libros de poesía, entre ellos Ledger (2020), The Beauty (2015), Come, Thief (2011) y Given Sugar, Given Salt (2001). Estudió durante ocho años en el San Francisco Zen Center y ha explorado esta filosofía a través de su trabajo poético, así como temas relacionados con las ciencias y la conservación ambiental. En 2017, en el marco del movimiento March for Science, fundó Poets for Science, una exhibición que explora la relación entre ciencia y poesía y que se ha presentado en diversas locaciones en Estados Unidos.
Cristina Gálvez Martos (Caracas, Venezuela, 1987) es poeta, docente de inglés y traductora. Ha publicado Psicopompa (Monte Ávila Editores, 2015 – Premio en poesía del Concurso para Autores Inéditos); Bicorne (Casa de las Letras Andrés Bello, 2016); Fauna de Cal (Casa de los Escritores del Uruguay, 2020 – Premio de poesía Saúl Ibargoyen/ reedición por Ediciones Azalea, 2022); Animal más oscuro (plaquette antológica digital, Fundarte, 2022) Diario del Eclipse (plaquette digital, Petalurgia, 2022), El corazón del mar se iba tras de mí (Ediciones Dospájaros, 2023) y Hermana amarga (LP5, 2024).



