Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad. Es una selección que reúne voces de poetas venezolanos nacidos a partir de 1990. La muestra nos invita a reflexionar acerca de las diversas identidades que se presentan en la poesía actual venezolana. La escogencia del título rinde homenaje a dos voces que dejaron una huella fundamental en el panorama más reciente de la vida literaria del país: César Panza, con su verso Si el río abriese los ojos qué viera, y Caneo Arguinzones cuando dice que Haber retrocedido al abismo ha convertido la continuidad / en una festiva alabanza. César nos devuelve la pregunta de la identidad sin pretender abrirnos los ojos, sino buscando que habitemos con él la pregunta; defiende lo auténtico mientras nos habla de la impermanencia. Caneo plantea una vivencia corporal que enfrenta a la muerte, pero que, en un detenerse, busca la continuidad de la vida como una “festiva alabanza”. Estos autores y referentes, por siempre jóvenes, son voces desenfadadas, discontinuas, navegantes de lo incierto en el río identitario, vitales, como las que presentamos a continuación.
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Andrea Jerez (Mérida, Venezuela, 1997) es poeta, diseñadora y tatuadora. Creció en Tovar, un pequeño pueblo de los Andes venezolanos y a los 18 años emigró. Se radicó en Buenos Aires, donde ha construido su práctica artística. Ha sido publicada en la antología CAMPO, 100 poemas sobre la tierra (Camalote), en la revista POESIA de la Universidad de Carabobo, y en la Antología VII del Concurso Nacional de Jóvenes Poetas Rafael Cadenas. Su primer libro, Rostros en la madera (Ediciones del Dock, 2023), obtuvo una beca de creación del Fondo Nacional de las Artes de Argentina. Fue seleccionada para asistir en septiembre del 2025 a la residencia de escritura Can Serrat en El Bruc, Barcelona, para trabajar en su primer proyecto de narrativa.
Más allá de la literatura, es cofundadora de Pumarosa Estudio, un espacio que promueve el tatuaje como un formato de exploración. A través de su heterónimo “Ámbar,” realiza tatuajes inspirados en interpretaciones visuales de poemas e investiga el tatuaje como herramienta de psicomagia y acción metafórica.
Un animal que no huya
Los ojos de un tigrillo se abren detrás de mis párpados.
Preparo los músculos y avanzo con cautela.
Aunque tengo una fuerza bruta en la mandíbula
hoy no busco comida, no veo con furia.
Estoy satisfecha,
dejé un cuerpo tendido detrás del árbol.
Llevo el miedo en el lomo y lo uso a mi favor, lo desmonto cuando lo necesito.
La tierra pide huesos, otras bestias quieren nacer.
Ella, hambrienta, sostiene las patas de una presa
y me dice: es para ti.
A veces le hago caso y devoro, hoy no quiero escucharla.
Entre estos árboles debe haber
un animal que no huya,
que sostenga la mirada
deje que me acerque y lama.
¿Cómo pretende recibir amor un animal que no se para frente a la amenaza?
Soy mansa ante quienes me ven con compasión y se dejan, a pesar de mi cuerpo roto,
de mis ojos negros.
Decorar un hogar
Pongo la mecedora cerca del balcón
donde cae la sombra de la rosachina,
la empujo para que se balancee.
La flor baila sobre el asiento vacío.
Un carancho vigila
la manada de palomas
en el edificio de enfrente.
Me siento en la mecedora,
robo el lugar de la flor,
tomo el desayuno mientras
señalo qué paloma cazar.
Construir un hogar es elegir
el espacio que se le deja a la sombra.
El carancho atrapa una paloma.
La despluma. Comemos juntos.
Entregarme maravillada
Busco una patria amante que me sostenga,
me saque a bailar, me haga creer que soy suya,
afine mi lengua mientras clava sus uñas en mi identidad.
Quiero entregarme maravillada, pagarle impuestos,
menstruarla, babear sus frutas, besar sus bocas.
No busco amor. Ya lo sentí una vez,
desnuda en sus montañas, andina de cachetes rojos.
Hoy pido pasiones mientras devuelven mi tierra.
La pared de mi habitación se abre por la noche
I
Una niña sin rostro aparece
frente a mí, frente al pastizal
junto a un pájaro de alas negras
y manchas amarillas.
Corre hacia el monte,
una bandada de aves levanta vuelo.
La niña se pierde,
la luz se disuelve,
el cielo la camufla.
Las manchas de los pájaros
marcan luces en la noche,
luciérnagas en mi llano
que espera el amanecer.
II
Alguien, con labios negros, me saca a bailar.
Nuestras piernas se hacen humo.
Acerca su rostro, pide que exhale.
Le hago caso, no tengo opción.
Aceptar la danza implica dejarse guiar,
que el calor salga de mi boca.
Asoma sus labios y sopla.
Mi pecho engendra una llama,
el aire se vuelve fuego,
esta garganta ya no arde.
He visto la antorcha corriendo sin su llama
caminos que se derraman por los montes...
...lugares que dentro de sí se van muy lejos
Esdras Parra
¿Quién sopló el viento?
El polvo del Sahara
hecho de esqueletos de algas diminutas
viaja a través del océano
el viento lo lleva a cuestas
desde África hasta otro continente
donde la selva Amazónica hambrienta
lo espera, abre la boca para recibir la ofrenda
y crece exuberante.
Así, el desierto donde casi nada puede vivir
fertiliza el lugar donde todo florece.
¿Quién sopló este viento que nos llevó tan lejos?
¿Fue Maria Lionza o Huitaca?
¿Cuál fue el impulso de esos pulmones?
¿Qué venimos a entregar?
¿Cuál será el propósito geográfico, secreto, divino
para esta otra pata del elefante que no eligió partir?
En un nuevo suelo me reconocí andina, poeta, lesbiana,
forjé nuevas uñas para romper la cáscara de mi fuego
entendí que amo a mi tierra y para amarla como yo quiero
tengo que aprender de las conquistas de otras,
recoger semillas para volver a sembrarla.
Desde otro suelo puedo hablar sin miedo,
contar las historias de quienes no pueden,
sospecho que quien sopló el viento sabía lo que hacía.
Necesité ser migrante para apreciar los abrazos,
para mirar el mundo con asombro, leer el poema de Esdras Parra
y sentir el latido de esa cultura escondida bajo las piedras
ver los ojos que brillan entre el monte
y gritarles: pasen adelante, quiero conocerlos.
Enséñame el poder
Dale un beso a una espina, deja que se enganche un poco. Ábrele el pecho al sol. Desea que el viento pase bajo tu remera, préstale atención como si fuera la caricia de una persona. Haz un puño con el barro, apriétalo hasta que se derrame. Acerca la frente a la tierra, abre los ojos, mira quién se esconde.
¿Qué tanto miedo le tienes a lo que te crea?
Sumérgete en el río, dobla la espalda, clava los pies, mantente firme en la corriente. Toca el tambor de agua como tus ancestras, siente el chapoteo en las caderas. Ignora las punzadas de las piedras. Estás gozando, estás con quienes eliges.
Ojalá este sea el poder
al que ellos aspiren:
tomar algo para
convertirlo en ritual
amarlo, multiplicarlo.
Escribe como un bicho.
Bicho monstruoso que espía la oscuridad donde se transforman los huesos y se alimentan nuevas raíces, que escarba para averiguar de qué cadáver brotó cada flor.
Deja que de tus caderas surjan múltiples patas, articuladas, peludas que te rodeen y te hagan caminar hacia cualquier dirección. Que de tu sacro salga la cola de un escorpión y de tu tronco broten seis brazos más: dos con tenazas de cangrejo, dos con uñas,de vieja, dos que bailen, sostengan, cuiden. Mantente atenta cuando, cerca de tu ombligo, aparezca bajo la piel una amatista.
Baila.
Sobre las quebradas de los ríos secos y contaminados, sobre los restos de los desaparecidos del Mocotíes, sobre la esperanza de los migrantes que cruzan por trochas el Darién y los niños que no llegaron al nuevo destino. Honra las vidas que sostienen a la tuya.
Escribe reconociendo que es una suerte tener algo para decir y poder hacerlo.
Pacto
Un cuerpo se acuesta frente a mí,
¿qué quiere? ¿Tiene miedo?
Algún día volveré al lápiz y al papel,
hoy mido mis movimientos sobre el lienzo vivo.
Acerco la aguja y brota una flor de sangre,
entrelazo su historia con la mía.
Escucho la pulsión de un recuerdo
que teme perderse, el golpe
de un péndulo que aún sostiene la fe.
Mezclo los colores, ingredientes de una pócima
y mutilo la piel hasta revelar la imagen:
una herida que no será tragedia.

***
Pamela Rahn / Luis José Glod / Milagro Meleán / Carlos Katán / Jesús García / Érika Manoche Barreto / Yéiber Román / Ana Mirabal Mujica / José Mestre / Michela Lagalla / Kaira Vanessa Gámez / Ricardo Sarco Lira / Sofía Crespo Madrid / G. Galo / Alejandro Indriago / AnCe Jesús Zamora Maneiro / Hamid El Sayegh / Jesús Montoya / Ariana Mathison / Soriana Durán / Carlos Iván Padilla / Paola Alzuru / Stephani Rodríguez / Rogelio Aguirre / Valentina Diaslara / Alborada Garrido / Paola Assad Barbarino / Clara de Lima / Winifer Isolina Ravelo Vergara / Daniel Oliveros / Jhensy Lucena Castillo / María Alejandra Colmenares / Laura Cárdenas / Andrea Paola Hernández / Freddy Yance / Jaime Yáñez / José Rosales / Thalía Sánchez / García Gómez / José Gabriel De Freitas Rodríguez /




