Fleury Ngamele es poeta, escritor y escenógrafo. Fundador del Festival Internacional de Poesía "Escales Poétiques du Cameroun", es también director del centro cultural Metamorphosis en Yaundé. Trabaja desde hace más de una década en la promoción y valorización de la palabra poética. Con el paso de los años, se ha consolidado como una de las voces fundamentales de su generación, tanto en el continente como a nivel internacional.
II
Un silencio cargado de amenaza
se cierne a nuestro alrededor
ya nada es como antes
incluso la lírica melodía
del pájaro de los procedimientos ha callado
como gotas de agua
llenando un ánfora,
en soberanía absoluta,
la ausencia se instala en cada esquina
luces giratorias en fiesta
asfalto en llanto
árboles y hierba a media asta
me gustaría huir
irme lejos, muy lejos
vagar solitario como una nube
flotando en lo alto
sin mirar atrás
sin escuchar más esa helada silenciosa
que me envuelve, que me estrecha
pero, ay,
mi pobre despojo marchito ya no puede más
sus entrañas son para mí el único punto de referencia
que mi elemento me entierre
un silencio cargado de amenaza
se cierne sobre mi país
y pronto
nada volverá a ser como antes
IV
Las plantas de mis pies
en armonía con mi elemento
como un semental extraviado
en busca de su establo
sin convicción real
recorro el tobogán de la raíz
en busca de la fuente
amonestar esta especia
que aniquila la savia
mendigar a la desnudez de las profundidades
la réplica que resucitará
el sello de Abel
pero, por desgracia
en la estruendosa confluencia
de lo vertical y lo horizontal,
que ningún cartel indica,
acecha un Caín racional
si es cierto que se reconoce
al árbol por sus frutos,
de qué demencia
de semilla soy la sentencia
de qué diablos de abono
somos los retratos.
V
Tú, que solo conoces dos estaciones
la insolencia de sauna de los trópicos
y el refugio ambrosíaco de las cervezas frías
diles
diles la soledad macabra de los cajones
el número de vírgenes frías
que has conocido
el número de genios
que has tatuado
el número de veces
que a los sacerdotes y pastores
les has dado el sacramento
diles
diles el precio de sus cabezas
de sus brazos
de sus piernas
de sus sexos
diles
diles
diles el perfume podrido del formol
diles
para que por fin comprendan.
VI
Postrado en mi retiro vespertino,
ya varias veces,
me ha venido el deseo súbito
de desvirgar las noches
desgarrar los cortinajes de los templos
para dejar al desnudo el envés de las carnes
inmerso en el anacronismo de los santuarios
exhibir lo que hay debajo de sotanas y burkas
retratar a los hombres-cabras
pastando en las praderas sagradas de nuestros bosques vírgenes
ya varias veces
lejos del sacrosanto tumulto planetario
en el letárgico círculo espumoso
de un vaso de cerveza
me ha venido el dionisíaco deseo
de desvanecer los muros
inanimado de gracia
desafiar el pacto sagrado del silencio
cantar
danzar
danzar
declamar las incesantes perversiones de los reyes
para que por fin se callen.



