Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad. César Torres (Venezuela)

Leemos, en el marco del dossier de nueva poesía venezolana que preparan Zorian Ramírez Espinoza, Bolívar Pérez y Juan Lebrun, algunos textos inéditos de César Torres quien obtuvo el segundo lugar de la octava edición del Concurso Nacional de Poesía Joven Rafael Cadenas. Actualmente, se desempeña como profesor de Latín y Literatura Latina en la Universidad de los Andes. Foto de autor © Daniel Chacón.

 

 

 

 

 

 

Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad.​​ Es una selección que reúne voces de poetas venezolanos nacidos a partir de 1990. La muestra nos invita a reflexionar acerca de​​ las diversas identidades que se presentan en la poesía​​ actual venezolana. La escogencia del título rinde homenaje a dos voces que dejaron una huella fundamental en el panorama más reciente de la vida literaria del país: César Panza, con su verso​​ Si el río abriese los ojos qué viera, y Caneo Arguinzones cuando dice que​​ Haber retrocedido al abismo ha convertido la continuidad / en una festiva alabanza. César nos devuelve la pregunta de la identidad sin pretender abrirnos los ojos, sino buscando que habitemos con él la pregunta; defiende lo auténtico mientras nos habla de la impermanencia.​​ Caneo plantea una​​ vivencia corporal que enfrenta a la muerte, pero que, en un detenerse, busca la continuidad de la vida como una “festiva alabanza”. Estos autores y referentes, por siempre jóvenes, son voces desenfadadas, discontinuas, navegantes de lo incierto en el río identitario, vitales, como las que presentamos a continuación.

​​ 

***

 

 

César Torres Barillas (Valera, 1994) es profesor de Latín y Literatura Latina en la Universidad de Los Andes, Mérida. Ha realizado traducciones del griego antiguo y latín para la revista Poesía (Universidad de Carabobo). Ganador del segundo lugar en el 8vo Concurso Nacional de Poesía Joven, Rafael Cadenas.

 

 

 

 

 

 

 

Ejercicios de lo real

 

 

 

 

 

 

 

 

5.

 

 

 

[Pausa de lectura]

 

Porque

leer es un poco

toparse con esas viejas manchas

que acomodan la lengua en permanencias,

aunque es preferible ir al comedor, desocupar la mesa, posar el cuerpo occiso de lo acontecido, hacer una incisión, «pescar los hechos puros y desnudos [...] en el repugnante caldo de discursos comentarios y artículos»…1 meter la mano, ahí, en la abertura gangrenosa de no estar presente, meter el brazo, la cabeza, las piernas, hundirse hasta el fondo de las hebras mismas

y más adentro, encontrar un 

porque

leer es un poco

taparse con esas viejas manchas

como abrigo, borrones y tachaduras de también

Estoy aquí.

 

 

 

 

 

 

 

6.

 

 

 

[supermercados]

 

Todo está expuesto, hay gente, dicen  ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ 

personas vienen, compran y se van,   (pero no las he visto,

tras las puertas cerradas, los pasillos desiertos, nuestros pasos

enumeran el horror de presentarse y sentir  ​​ ​​​​ 

que no

se dice dónde estamos.

 

Hay que inaugurar, pronuncian los funcionarios,

aunque los espacios no existan  y ya se llenan de nada,

nada el hombre,  nada el hambre

hay que comprar ​​    porque todo está normal

aunque llegues a la caja sin ti.

 

 

 

 

 

 

 

Anacreóntica2

 

Te sabemos feliz, chicharra:

Habituada a beber pequeño rocío, cantar sobre los árboles, sobre sus cimas,

sintiéndote cosa soberana.

Todas las otras cosas -siempre nuevas- son tus dominios, cuanto miras en los campos,

cuanto soplan las selvas.

Tú, labrando felicidades, como atisbo sin estorbar por nada.

Insigne para mortales, profeta del dulce verano.

Te favorecen las amables musas,

por igual el mismo Febo

te entrega la claridad que cantas.

No te agobiará la vejez.

Sabia, nacida de la tierra, amante del sueño,

impasible, forma sin sangre,

cerca, casi, adioses.

 

 

 

 

 

 

Hijo

 

 

Coloco el canto entre los muertos

 

y me doy a la fuga del no

 

le rezo

 

para que cantemos al amor

 

de mí    huyo

 

pescando adioses que no se pueden llamar

 

como quien llora por sus desconocidos

 

misterios..

 

 

 

 

 

Fragmento de un Cantabile

 

Mis dedos se esfuman en un polvorín

tras cabellos dulces la primavera se ausenta

en el áspero navegar la cabeza del mar

nos lleva sombras de nosotros

​​ camaleones vacíos de todo cuerpo

 

 

1

Victor Klemperer. La Lengua del Tercer Reich, España: Ed. Minuscula, 2001.

2

Traducción/ trans-creación de la Anacreóntica XXXIV

Librería

También puedes leer