Daniela Sandoval Peña en La poesía te quiere vivo (Colombia)

Leemos, en el marco del dossier La poesía te quiere vivo, de nueva poesía colombiana, que prepara Alejo Morales, algunos textos de Daniela Sandoval Peña (1998). Publico la plaquette Poemitas rabiosos para leer en movimiento con La Silla Renca Editores.

 

 

Daniela Sandoval Peña (Bogotá, 1998)​​ es​​ gestora cultural, poeta, mediadora de lectura y licenciada en lingüística y literatura. Ha dirigido revistas de poesía como Vitalogía ¡Poesía a la lata! (2018- 2021). Participó en diferentes colectivos de poesía expandida, entre ellos Expandidas (2023 -2024) del que fue gestora y productora de eventos de poesía performariva en Bibliotecas Públicas de Bogotá.​​ ​​ Cuenta con una plaquette de poemas publicada en el 2020 por La Silla Renca Editores titulada​​ Poemitas rabiosos​​ para leer en movimiento.​​ Actualmente dirige el Cineclub Noches de Malicia en el Centro de Bogotá, y gestiona laboratorios de escritura en la Fundación Cultural Galería El Chibcha Homero.

 

 

 

 

 

 

 

El hubiera no existe

 

I​​ 

pensé en ti y pensé en mi sala que va a ser azul
pensé en los malos chistes que hubiera hecho:

Yo estoy azul como mi sala​​ 
como muerta como una muerta que come otros muertos

como una muerta que come

-morderte una oreja

el cuello-

y en las risas que vendrían después de ese hubiera

Esta manera de desear es lo que es​​ 
y puede ser un extremo o el otro
cualquier cosa
algo que se mueve como una ilusión bajo la piel dentro del pecho
entre las costillas
por encima de los órganos pero dentro de la estructura de los huesos los músculos
esta manera de desear con la piel
entre la profundidad de las fibras​​ 
abiertas
es como algo que brota hacia adentro.

 

 

 

 

 

II

 

¿Alguna vez has puesto una herida abierta al sol?

Eso es el pretérito imperfecto del español
crea un espacio en la mente
para el delirio:


Imagina que alguien disparó sobre tu cuerpo
que la bala salió del cañón del arma hirviendo
en su trayectoria partículas de pólvora se quedan en el aire
veloz y caliente perforó las capas de la piel​​ 
rompió los tejidos desgarró un par de nervios ​​ 
llegó al músculo
y quedó alojada en una parte blanda de tu carne

Una herida al sol se reseca​​ 

Del hueco brota sangre hirviendo
un hueco es solo eso
un espacio vacío en el cuerpo
el espacio que ocupa el hubiera

El borde de la herida agrietado
supura materia agua sangre
un par de pinzas como dedos gordos abren la herida
ya no está la bala en la carne temblorosa
sin embargo no es la bala la que duele
es el orificio que deja​​ 
la herida abierta del hubiera:
“hubiera sido un desacierto morir por este balazo tan hijueputa”
“no me hubiera baleado la vida si me hubiera quedado en la intimidad de mi casa”
“qué habría sido de este hueco que ahora es mi corazón
si hubiera decidido no abrirlo”

Maldito pretérito imperfecto
tantos años de perfeccionamiento cerebral​​ 

reducidos al hubiera

que actividad más inoficiosa inventarse un tiempo verbal

para hacerse sufrir de esta forma.

 

 

 

 

 

 

Nací en una de las ciudades más paramilitares
de uno de los países más paramilitares
de uno de los continentes más paramilitares​​ 
del mundo.

En estas aguas paracas
pocos se salvan
y pocos de esos pocos
saben nadar
porque pocos de esos pocos encontraron posibilidades para hacerlo

Yo no sé nadar
múltiples factores alimentan el hecho:​​ 

  • En las periferias paracas​​ 
    los paracos corruptos
    quitaron los subsidios

  • En las ciudades paracas solo se trabaja
    ¿Quién tiene tiempo de nadar?

  • Mi experiencia con el agua
    lejos de ser carnalmente traumática
    está atravesada por el miedo.

  • En estas tierras paracas los cuerpos en el río no nadan
    flotan

No puedo sumergirme en el agua
para tener conciencia de mi propia respiración
para sentir en los pies​​ 
el movimiento de la superficie
para experimentar la desaparición del sonido ambiente
sin imaginar que en otras aguas
a otros cuerpos
al fin los encuentran
por fin los reconocen
luego de flotar por los ríos del país
envueltos en bolsas negras

Quisiera nadar
sin sentir que estoy aprendiendo a flotar
entre cadáveres.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

Los elementales
(Proyecto interminado)

 

 

III

 

Ya no sé si estoy arando la tierra
o mi carne
si me siembro margaritas o caléndula
si me empeño en sacar
rosas de este jardín
o las espinas de mis ojos
si necesitarán las papas criollas
más tiempo para deshacerse sobre mi pecho
o para ser deshierbadas con mi saliva

Ya no sé si siembro afuera
o dentro de este cuerpo
si pasarán los veranos sobre la espalda
o estas enormes inundaciones por el corazón
y dejarán que la vida
como siempre
haga de entre mis fibras
un cauce

Lo único que puedo recordar​​ 
es el olor del rocío sobre las cañas
entre los granos amarillos
sobre la palma de las manos de mi abuela
la voluntad de nuestros dedos para transformar
al tiempo
en alimento.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

***

 

Estefanía Angueyra / Christian Rincón / Stefhany Rojas Wagner / Alexandra Espinosa / José Rengifo Delgado n/ Daniela Pérez Taborda / Laura Andrea Garzón  / Ana López Hurtado / Andrés Restrepo / Daniela Prado / Tomás Collazos / Natalia Martínez Calderón / Luisa Masiel  / Michael Benítez Ortiz / María Alejandra Buelbas Badrán / Lina Alonso / Maria Luisa Sanín Peña / Nicolás Peña Posada / Yulieth Mora Garzón  / Sebastián Martínez Vanegas / Ramona de Jesús / Nicolás Montaño Caro / Yessica Chiquillo / César Cano /  José Gabriel Dávila / Paula Alejandra Castillo / Lucas Herrera / Sergio Muñoz / Nikol Cala /  Jorge Francisco Mestre / Alejandra Feijó / Tobías Danazzio / Juan Afanador /  Matilde Acevedo / Sebastián Santamaría / Nicole Alzate /  Daniel Camilo Fajardo / Damián Salguero /  Lina Gabriela Cortés / Johanna Barraza Tafur / Bianca Valentina Febbraio Saetta / / Camila Molano Espitia / / Camila Molano Espitia /  Sebastián Pichao / Santiago Rodas / Jessica Toloza / Geraldine A. Ruiz / Daniel Sarmiento / Allison Quiroga / Dennis Acevedo / Claudia Valero / Fernanda Socarras /  Flor Bárcenas / Laura Valentina Bonil / Meliá Álzate Perea / Natalia Gómez Machado / Paula Bernal Samudio / Aurora H. Camero

 

Librería

También puedes leer