Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad. José Miguel Navas (Venezuela).

Leemos, en el marco del dossier de poesía joven venezolana Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad que preparan Bolívar Pérez, Zorian Ramírez Espinoza y Juan Lebrun, una selección de Favelas libro más reciente del poeta José Miguel Navas (Valera, Venezuela, 1992) publicado en España por Ultramarina ediciones. Navas ha ganado los concursos Hugo Fernandez Oviol y Descubriendo poetas en Venezuela.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad. Es una selección que reúne voces de poetas venezolanos nacidos a partir de 1990. La muestra nos invita a reflexionar acerca de las diversas identidades que se presentan en la poesía actual venezolana. La escogencia del título rinde homenaje a dos voces que dejaron una huella fundamental en el panorama más reciente de la vida literaria del país: César Panza, con su verso Si el río abriese los ojos qué viera, y Caneo Arguinzones cuando dice que Haber retrocedido al abismo ha convertido la continuidad / en una festiva alabanza. César nos devuelve la pregunta de la identidad sin pretender abrirnos los ojos, sino buscando que habitemos con él la pregunta; defiende lo auténtico mientras nos habla de la impermanencia. Caneo plantea una vivencia corporal que enfrenta a la muerte, pero que, en un detenerse, busca la continuidad de la vida como una “festiva alabanza”. Estos autores y referentes, por siempre jóvenes, son voces desenfadadas, discontinuas, navegantes de lo incierto en el río identitario, vitales, como las que presentamos a continuación.

 

 

José Miguel Navas (Valera, Venezuela, 1992). Poeta. Ha publicado los poemarios La Próxima textura (2014 y 2019), La Rosa Abstracta (2015) y Esteban corre (2017). Su poemario Fany fue publicado en Chile por LP5 Editora en 2019, Favelas (2025) por Ultramarina ediciones. Con su poemario Fany obtuvo el Premio de Poesía “Descubriendo poetas tercera edición” (Ciudad de Puerto Ordaz, Venezuela, 2018). Y en 2019 El premio nacional de poesía Hugo Fernández Oviol. En 2020 comenzó un taller de poesía con Malú Urriola.

 

 

 

 

Del libro Favelas, 2025.

 

 

Favelas

 

 

 

 

hay hombres que son peldaños

instrumentos de la pobreza

favelas

 

hay hombres que son

peldaños

hacia un dios

siempre cuesta arriba

 

he visto el infierno

no es afán

es realismo

algunos

traen consigo la pobreza

 

 

 

 

 

 

 

Canal de Isabel II

 

 

 

veo tu agua correr

dentro de mí

traspasa cada órgano

 

me arrincona saber

que es limpia

purifica mi garganta

 

limpia mi piel

hace que las plantas

crean que son libres

 

el agua corre

me levanto inquieto

porque todo en ella

eres tú

 

mi mayor dolor es no saber

cerrar el grifo

me desespera la abundancia

 

todo acabará

lo sé

 

 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ es lindo refugiarse en la más tierna inmadurez

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ pensar en los años

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ resguardarse en las paredes ajenas

 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ miro los anuncios más luminosos

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ me conmueven

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sublimar el placer

contar mis gotas de la mañana

pequeño jugo

saludable

encendía la tv

quizás viendo videos musicales

dormiría más

en fin

―cosas de chico―

nunca olvidaré el abrir de la puerta

su ruido cebado

es triste

que toda inclinación

nos arrebate la soledad

 

 

 

 

 

 

 

soy un lago que se nutre de restos

confio en ti

en el amor que aún queda

quizás de eso se trató nuestra historia

de andar y detenernos en algún momento

 

es complicado guardar este momento

mirar tus manos gruesas agitando el agua con gas

te doy el trozo más grande de pizza

¿Qué será de nosotros sin tantas sensaciones que nos plantea el día?

corto el salchichón con desespero

intento no cortarme

es maravillosa la eficacia del cuchillo que me has dado

por mis manos pequeños ríos de sangre

abro el vino y el aroma se confunde con el sabor

las verduras están listas para sorfreirse

descongelar el pescado

 

voy a ti que me das de beber

ya no escucho el sonido de la lluvia

presto atención a lo que dice mi cuerpo

 

me pregunto el deseo de quienes van a la iglesia

 

pruebo los platos más ricos

Me seduce sentir Las ramas que caen

junto a la tristeza de mis horas

 

es fácil sentir el abismo

el reposo de un queso

los frutos secos

 

soy una especie de tierra oculta

he olvidado toda lògica

Justo pensaba en ti

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

XoXo

 

Puntitos en el agua

te convierten en memoria

quién eres

luz que ilumina mi rostro

guardémonos en la terraza con mejor luz

el sol sobre tu tierno perfil

besar las manos que nutren

la pobreza

descansar para el verano

volver a soñar con verte

respirar el aire más contaminado

reírnos de la fatalidad

jugar con la espuma de la cerveza

creer en la falsa tierra firme

¿volveremos alguna vez a la misma terraza?

regreso a casa

rehén de mi pasado

me acompaña tu olor

el sudor baja

la calefacción me ayuda

acomodo la ropa mojada

tengo fe que no hará falta

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ despertarte

me olvido de cerrar las ventanas

 

lavo mis manos

quitando el país

me gusta compartir las migas de pan

partir lo amarillo del huevo con mis dedos

alimentar el vacío de mi corazón

estoy agotado de subir las escaleras del cielo

ojalá el camino sea corto

arrancaré las hierbas

te llevaré las ofrendas más humildes

buscando tu perdón

el camino se me hace largo

mientras tanto

me seducen bellos torsos.

 

 

 

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