Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad. Edni López (Venezuela).

Leemos, en el marco del dossier de poesía joven venezolana Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad que preparan Bolívar Pérez, Zorian Ramírez Espinoza y Juan Lebrun, una selección de la poeta y politologa Edni López (Venezuela, 1991) Nativa es su primer libro publicado en 2025 por Colmena de escritores.

 

 

 

 

 

Si el río abriese los ojos: Antología de la continuidad. Es una selección que reúne voces de poetas venezolanos nacidos a partir de 1990. La muestra nos invita a reflexionar acerca de las diversas identidades que se presentan en la poesía actual venezolana. La escogencia del título rinde homenaje a dos voces que dejaron una huella fundamental en el panorama más reciente de la vida literaria del país: César Panza, con su verso Si el río abriese los ojos qué viera, y Caneo Arguinzones cuando dice que Haber retrocedido al abismo ha convertido la continuidad / en una festiva alabanza. César nos devuelve la pregunta de la identidad sin pretender abrirnos los ojos, sino buscando que habitemos con él la pregunta; defiende lo auténtico mientras nos habla de la impermanencia. Caneo plantea una vivencia corporal que enfrenta a la muerte, pero que, en un detenerse, busca la continuidad de la vida como una “festiva alabanza”. Estos autores y referentes, por siempre jóvenes, son voces desenfadadas, discontinuas, navegantes de lo incierto en el río identitario, vitales, como las que presentamos a continuación.

 

Edni López (1991), Maracay. Politóloga y Magíster en Gerencia Pública. Posee poemas publicados en Antropología del Fuego Vol.II de Ediciones Palindromus (Venezuela, 2020), El Paisaje que Soy de Editorial La Hoja Poesía Viva (México, 2021), Hacedoras Tomo I de Editorial Lector Cómplice (Venezuela, 2021), Agua n°16 de la Revista Agua Poesía Líquida (España, 2021), 6° Antología del Concurso Nacional de Poesía Joven Rafael Cadenas (Venezuela, 2021) y en ¨Nueva lengua guarida¨ de Ediciones Palimdromus (2022). Es editora en la revista poética Los Enjambres del proyecto literario Colmena de Escritores, sello bajo el cual se publicó su primer poemario Nativa (2025).

 

 

 

 

 

 

 

 

De Nativa (2025).

 

 

 

Nombrarte

 

 

Escucho tu amor en la cocina,

huele a burbujas que revientan

con la danza de una cuchara de madera.

 

Se esconde en la semilla

de un ají dulce,

abundante y pobre,

pero nunca mezquino.

 

Se sirve caliente,

siempre en platos hondos,

al salir de la Candela.

 

 

 

 

 

 

 

Peonías y azabaches

 

 

No queda más que la fe,

aguardar la bondad divina,

el amor de lo incorpóreo.

 

Ante la enfermedad y el miedo,

una tirita amarrada en la muñeca,

una señal que empieza en la frente,

dos golpes en la madera,

y una plegaria de rodillas

a un hombre con sombrero.

 

La creencia camina descalza,

atiende a los que puede

y el resto -al menos-

consigue refugio.

 

 

 

 

 

 

 

Motefobia

 

 

 

Desde la esquina del cuarto escuchas atenta,

atenta en la tranquilidad de mi ignorancia.

Ignorancia que descuida su daga en un reflejo,

reflejo azul en cristales que consienten la mirada,

mirada de todo menos del susurro del pánico.

 

Paseas sigilosa mis paredes pálidas,

pálidas las lenguas, el abdomen de tus horrores ocultos,

ocultos entre harapos de lentejuelas,

lentejuelas de mal gusto, hábiles para engañar a todos,

a todos menos a mí.

 

Acostumbrada estás a las miradas afables, maravilladas.

Maravilladas de tu belleza transformada, casi ilógica,

ilógica mi incapacidad de mantener cordura,

cordura descompuesta en un instante detenido.

 

Casi puedo oír tu risa revoloteando por el cuarto,

cuarto que has hecho tuyo, he sido desterrada aún inmóvil.

Inmóvil con los reflejos azules ahora inundados,

inundados los párpados mientras en pavor intento

mi existencia. ​​ 

 

 

 

 

De Todo se cura con sopa (Inéditos)

 

 

Avivados

 

Las casualidades no brotan en la lumbre.

Cada color en movimiento guarda motivo,

toda palabra esculpida en caos

encuentra la luz al tacto

de los provocadores. ​​ 

 

 

 

 

 

 

 

 

Plegaria

 

 

 

Señor,

toma todo lo que aqueja.

Convierte mis ojos en desierto,

haz de nuevo la noche

un lugar silencioso.

 

Me avergüenza pedirte lo simple:

que el tiempo no cumpla paradas,

desaparecer el abismo

y que su nombre pierda significado.

 

Señor,

soy todo menos una hija fiel,

olvido los cantos

y mis oraciones son siempre pinturas en acuarela.

 

Escucha mi súplica,

convierte todo este amor de sobra

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ en alivio.

 

 

 

 

 

 

Culpable

 

 

 

Asumo lo que me toca,

yo abrí la puerta

más de una vez.

 

 

 

 

 

 

***

 

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