Citatorio No. 028: De premios y becas
Tristis est anima mea hasta que la parte vea. Anónimo (algún soldado de Hernán Cortés en un muro de la temprana Ciudad de México)
Tristis est anima mea hasta que la parte vea. Anónimo (algún soldado de Hernán Cortés en un muro de la temprana Ciudad de México)
Juan Domingo Argüelles nace en Chetumal, Quintana-Roo en 1958. En 1995 recibe el Premio de Poesía Aguascalientes por el libro A la salud de los enfermos. Algunos de sus libros son: Yo no creo en la muerte, Poemas de invierno, Merecimiento del alba, Como el mar que regresa, Canciones de la luz y la tinieba,…
Cuando leí tu libro, Favonio amigo, tuve la misma sensación que cuando me presentaste a tu mujer, que ya éramos viejos conocidos. Raymundo Ramos
El poema sin duda es tu nombre cuando lo nombro Roberto Arizmendi
Señor poeta: haga un poema sobre un triste pendejo… Ricardo Castillo
Como alguien me dijo una vez: valgo madre. Ricardo Castillo
Una crítica certera e inteligente a las mentes estrechas, mediocres, de muchos que se han dado el nombre de poetas sin serlo, es la disertación que Witold Gombrowicz tituló “Contra los poetas”. Hace pocos meses, un pedante con ínfulas de poeta, seguramente al verse reflejado en la crítica de Gombrowicz, en una revista publicó injurias…
– En el siglo XIX, Los Sopranos tal vez se habría llamado Los misterios del hampa. Carlos Monsiváis
Nélida Sánchez Ramos, ensayista de Colima, se acerca a la poesía vanguardista de Oliverio Girondo. 1. Entrar al modernismo: icono y símbolo Para entender la primera reacción de la poesía de Oliverio Girondo, aquella que atenta contra los valores estéticos del modernismo hispanoamericanos, se debe plantear una revisión general del movimiento predecesor al periodo de…